Reviviendo un encuentro decisivo

El sábado 20 de noviembre se celebró en Pallerols de Rialb, la tradicional Fiesta del Encuentro de la Rosa. Con esta fiesta recordamos, una vez más, el hecho de que San Josemaría Escrivá encontró, en el interior de la iglesia de Pallerols, una rosa de madera dorada que la llenó de paz cuando tenía muchas dudas y fuertes sufrimientos interiores por si estaba cumpliendo, o no, la voluntad de Dios marchando hacia Andorra. Era un lunes, 22 de noviembre de 1937.

El día empezó con lluvia pero incluso con el tiempo adverso, hacia las 10,30 de la mañana un grupo de unas 30 personas subieron a la Cabaña de San Rafael, visitando también la Balsa y regresando a la iglesia de Pallerols pasadas las 12 del mediodía. Ya para esa hora había dejado de llover, lo que facilitó que se pudiera hacer la procesión con normalidad.
Mientras tanto, otro grupo de unas 20 personas visitaron el «horno» y atendieron las explicaciones y las lecturas de los documentos históricos que cuentan los hechos que sucedieron la noche del 21 y la madrugada del 22 de noviembre de 1937.

A las 12,30 comenzó la Procesión alrededor de la iglesia portando la imagen de la Virgen del Rosario, y a continuación comenzó la Misa, que fue presidida por Mn. Joan Pujol, Vicario general del obispado de Urgell, que concelebró con Mn.Bonifaci Fortuny, sacerdote encargado de las iglesias de la Baronia de Rialb, y con Mn. Joaquim Monrós, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei, nacido en la Seu d’Urgell.La misa se ofreció por cuatro amigos y socios difuntos durante el año 2010: Maria Pilar Torra (24 de octubre), Francesc Beato (7 de noviembre), Eusebi Riart (1 de noviembre) y Domingo Inglavaga (20 de mayo).

Después de la Misa, Mn. Bonifaci rezó ante el cementerio, un responso por los difuntos de Pallerols.
La Asociación obsequió a los asistentes con un tentempié y luego unas 40 personas comieron por los alrededores de Pallerols o por las casas cercanas.
A las 4 de la tarde empezó el rezo del Rosario en la iglesia y al terminar se veneraron las reliquias de San Josemaría.

Por la mañana, el día se presentaba lluvioso pero se fue manteniendo con alternancias de lluvia y nubes que no fue impedimento para la realización de todos los actos previstos. Hacia las 5 de la tarde las nubes se fueron disipando e incluso pudimos ver el sol cuando se iba escondiendo por poniente, decorando Pallerols de tonalidades rojizas.
En resumen fue un día espléndido, en que las más de 140 personas que asistieron a la Fiesta del Encuentro de la Rosa pudimos gozar de una fiesta familiar muy gratificante.