Una muy buena experiencia absolutamente recomendable

Nos envían la siguiente crónica

Del 1 al 4 de abril, un grupo de 15 universitarias del Colegio Mayor Bonaigua, de Barcelona, ​​hemos estado en Pallerols para vivir unos días diferentes, disfrutando del paisaje pirenaico de Lleida, haciendo excursiones y viviendo la Semana Santa cerca de los lugares por donde san Josemaría, con algunos de sus acompañantes, hicieron la travesía de los Pirineos hasta llegar a Andorra.

Éramos un grupo de procedencias muy diferentes: Barcelona, ​​Lleida, Girona … y también de otros países, como México y Colombia, lo que ha enriquecido mucho la convivencia. El primer día, al llegar, nos recibió Ramón, para explicar con detalle cada uno de los rincones de la iglesia de San Esteban de Pallerols, la rectoría, el refugio y la historia del Paso de los Pirineos de san Josemaría. Esa misma tarde fuimos caminando hasta la cabaña de San Rafael, donde pudimos comer y hacer un rato de tertulia. Por la tarde, celebramos la Misa de Jueves Santo en la iglesia de San Esteban.

Nos instalamos todas con sacos de dormir y colchones en la zona de dormitorio del refugio, un espacio amplio en el que pudimos dormir todas. Las instalaciones del refugio nos han sorprendido muy positivamente: la cocina estaba perfectamente equipada, por lo que hemos podido cocinar en ella todo lo que hemos querido y la chimenea ha sido clave para hacer ambiente de calor y no pasar frío en ningún momento.

Han sido unos días de mucha amistad, en los que las excursiones por la zona han sido las principales protagonistas y, a pesar del pronóstico desfavorable, el buen tiempo nos ha acompañado en todo momento. El viernes fuimos hasta la ermita de San Miguel de Vilaplana y, desde allí, bajamos hasta el pantano de Rialb, donde las más valientes se pudieron bañar. El sábado subimos a la Casa del Corb y Coll de Mur, en dirección al barranco de la Ribalera. Finalmente, debido a que nos perdimos en algún punto del camino, no pudimos llegar hasta la Ribalera, pero sí subimos hasta el punto más alto de una pequeña montaña lo que nos permitió disfrutar de las vistas de todo el valle de Peramola. Comimos en un claro de la montaña y después de comer, volvimos por el camino por donde habíamos venido, en dirección a Pallerols de Rialb.

Pudimos participar de los oficios de Semana Santa en el Pueblo de Oliana, los días de Viernes Santo y la Vigilia del domingo de resurrección. Recibimos una muy buena acogida por parte de los feligreses de la parroquia que, además, nos dejaron hacer de coro durante las celebraciones, especialmente el Sábado Santo. Aina tocaba el órgano, Judit el violín, y el resto del grupo, acompañábamos con las voces.

Ha sido una muy buena experiencia y absolutamente recomendable. Todas hemos aprendido mucho sobre la historia de la zona, hemos podido disfrutar de la naturaleza y hemos reforzado mucho los lazos de amistad entre nosotras. El buen tiempo ha permitido que pudiéramos comer cada día en el exterior, y hacer todas las excursiones que nos habíamos propuesto.

Seguro que repetiremos la experiencia pronto!