¡Necesitamos más Voluntarios!

– ¡Euse! ¿La ves desde aquí?

– ¡Marca en la piedra de la derecha!

Gritos y expresiones como éstas se oyeron a lo largo de todo el sábado, día 5 de marzo, por unos parajes prepirenaicos en los que no vimos a nadie, salvo los buitres, las cornejas y algún herrerillo común. Con un día espléndido, casi de primavera.

El grupo de Girona que mantenemos el tramo de camino que va desde el Golf de Aravell hasta Andorra nos propusimos, para ese día, seguir el camino de Cal Tamborino hasta el Collado de la Torre.

Formamos un buen equipo de trabajo. Nos organizamos de la siguiente manera: Euse iba delante de todos buscando marcas viejas y asegurándose de que estaban en un lugar correcto. Muchas veces teníamos que limpiar el sitio en donde se pondrían las marcas.
Tras él, dos equipos de pintores: Leo (azul) y Alfonso (amarillo) y, unos metros más allá, otro azul (Ramón) y amarillo (Edu).

Después, venía Albert con las tijeras grandes para sacar las ramas que pudieran tapar alguna señal. Carmen y Fina cerraban el equipo, ayudando a Albert.

Cuando paramos para comer, ya llevábamos casi cuatro horas de subida «haciendo camino». Un poco cansados, pero muy contentos de estar haciendo un trabajo que ayudará a mucha gente que hará este recorrido.

En algunos tramos el camino es empinado y nos venía a la memoria el recuerdo de quienes lo recorrieron con San Josemaría, en el año 1937, de noche, mal equipados, mal alimentados y con el temor de que les sorprendieran en cualquier momento.