El Paso de los Pirineos, en bicicleta

Aprovechando la fiesta de San Juan, un grupo de 4 personas hicimos en bicicleta de montaña una parte de la última etapa del Camino de Andorra.

Al anochecer del martes 23 llegamos en coche a Sant Joan Fumat y a partir de este pueblo, con la ayuda del GPS, subimos con la furgoneta que llevábamos hasta la Collada de la Torre, a donde llegamos a las 10 de la noche. Plantamos las tiendas, cenamos y a dormir, que al día siguiente teníamos que madrugar.

Por la mañana del día 24, después de recoger las tiendas, iniciamos el descenso con las bicicletas de montaña por la pista hacia Sant Joan Fumat. Es una bajada muy divertida de más de media hora por un terreno muy irregular con frecuentes baches y algunos saltos.

Ya en la carretera de Civís subimos hacia Argolell. Las rampas son muy pronunciadas puesto que en menos de 10 km se sube un desnivel de unos 500 metros: tardamos una hora y media. Después de Argolell seguimos hacia Arduix, junto a la frontera andorrana. Para pasar a Andorra tuvimos dificultades puesto que al ser un paso de frontera hay dos vallas metálicas muy altas que impiden el paso de vehículos. Conseguimos salvar los obstáculos a base de cargar con la bicicleta al hombro unos 500 metros, llegando enseguida a Mas d’Alins.

Ya en Mas d’Alins, sólo nos queda descender por la carretera durante veinte minutos hasta Sant Julià de Lòria, cruzando el pueblo de Fontaneda. Se trata de una bajada muy pronunciada con curvas muy cerradas que son una delicia para los amantes de la velocidad.

Llegados a Sant Julià comemos y regresamos a Sant Joan Fumat por la carretera general cruzando la frontera.

En total, 39 km con unos 1.300 m. de desnivel acumulado transcurridos por una zona muy recomendable para los aficionados a la bicicleta. Esperamos volver pronto por estas tierras del Alt Urgell y Andorra.

Los ciclistas fuimos: Joan Carbonell, Esteban Moreno, Óscar Blanco y Josep Maria Torné.

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