Continúo hoy con un segundo artículo para esclarecer quien podría ser Pallarès.

2. ¿QUIÉN ERA PALLARÈS?

En los escritos históricos que redactan los expedicionarios, la palabra «Pallarès» tiene dos interpretaciones: O bien se refiere a una contraseña o bien a una persona.

a) Como contraseña lo cita, entre otros, Juan Jiménez Vargas, Pedro Casciaro y Francisco Botella.

– Juan Jiménez Vargas, en sus recuerdos del año 1980, dice:

Cada día caíamos por la lechería, con la esperanza de encontrar el aviso decisivo, pero ya bien entrado noviembre, el parte diario seguía diciendo que aún no había llegado Pallarés, con lo que entendíamos que aún no había llegado la orden de marcha

– En el Diario que el día 19 de noviembre escribe Pedro Casciaro -en el que cuenta su aventura desde Sanaüja a Peramola- dice que la contraseña para reconocer al guía era «Pallarès». Escribe textualmente:

Al explicarnos el lechero, en Barcelona, lo que nosotros habíamos de hacer al llegar a Sanahuja, era decir ¡Pallarés! como palabra de identificación

– Francisco Botella recuerda en sus escritos del año 1975:

Ya oscurecía cuando se paró el hombre bajito, se volvió, dando tiempo a que nos encontrásemos con él, y dijo en catalán: ya ha pasado el peligro. No hubo necesidad de que Pedro pronunciase la palabra clave «Pallarés«

b) Como persona, son muchos los relatos de los expedicionarios en que aparece un hombre al que llaman Pallarès. Aparece muchas veces junto a Mateo el lechero en la zona de Peramola, Cabaña de San Rafael y Ribalera.

De todas las citas se desprende que este Pallarès es el mismo que a veces llaman «el sacristán» o «el Tonillo»; es decir Antoni Bach Pallarès, de Peramola, que tenía el oficio de sacristán, campanero, cartero, etc.

Algunos de los escritos que avalan esta conclusión son los siguientes:

– En el Diario del día 19 de noviembre, que escribe Pedro Casciaro, éste cuenta su aventura desde Sanaüja a Peramola y dice textualmente que al llegar a Peramola conocen a Pallarès, el «exsacristán de Peramola». Dice así:

A las dos y media llegamos a las proximidades de Peramola. No era conveniente entrar de día, porque seríamos descubiertos por la gente. En un bosque esperamos … al oscurecer; entonces entramos en el pueblo, conducidos desde la mitad del camino por Pallarés, el exsacristán de Peramola, que brotó fantásticamente desde unos matorrales cuando estábamos ya muy próximos al pueblo. Tras un rodeo llegamos al establo de Pallarés y en la pajera nos alojó

– Manolo Sainz de los Terreros, en el Diario del día 23 escribe:

A eso de las tres, viene otro refugiado de estos montes; es el hijo del sacristán de Peramola, que nos invita a tomar café en su choza … Se han reunido allí el sastre, el sacristán y otros personajes de Peramola

– Juan Jiménez Vargas escribe en el Diario del día 26:

Faltaría poco para el toque de diana, que corre a cargo de Tomás, cuando llegó Mateo con el hijo del sacristán

En ambos relatos el hijo del sacristán es Paco Bach.

– Manuel Sainz de los Terreros anotó en su agenda del año 1937:

Vino Mateo, y salida inesperada a las 6 de la tarde. Fuimos 23 y Mateo y Pallarés a un barranco al que llegamos a las 6 de la madrugada. Frío, andar a oscuras difícil, molesto y caídas. Dormimos 3 horas en gruta. Misa en barranco y comer algo y dormir (imposible, suelo todo inclinado con piedras)

-Pedro Casciaro escribe en el Diario del día 27:

A las seis y cuarto nos ponemos en marcha. Nos sirven de guías Pallarés y Mateo. Delante va el primero de estos y nos lleva a una velocidad terrible, en medio de la oscuridad más completa de esta noche sin luna … Tan deprisa nos llevaba aquel sacristán que poníamos los pies sin saber donde … Pasamos muy próximos a Oliana (debería ser Peramola, ya que Oliana está muy lejos). Pallarés se separa de nosotros, para ir a este pueblo por víveres y unas alpargatas»

De todo lo anterior se deduce que «Pallarès» era Antonio Bach Pallarès, al que llamaban indistintamente: el sacristán, el Tonillo o Pallarès.