Con él, descubrimos la entrada a Andorra

El pasado día 13 de agosto murió Francesc Duró Bordoll, de Cal Caminal de Argolell; un buen amigo nuestro, socio de Honor de la Asociación de Amigos del Camino de Pallerols de Rialb a Andorra. Había nacido el 8 de marzo de 1930 y tenía por tanto 83 años.

El primer encuentro con Francesc fue el 7 de junio de 2003. Ese día, hacia las 3 de la tarde, un grupo de tres personas de la Asociación llegamos a pie a Argolell, sudados, llenos de rasguños y sin haber comido todavía. Habíamos intentado subir desde el río de Civís hasta Argolell por el Barranco de la Cabra Morta. Después de 4 horas de subida no encontramos el camino correcto y llegamos a Argollel por otros lugares y de malas maneras. Llegados a Argolell encontramos a Francesc y le explicamos nuestro proyecto de recuperación de un antiguo camino que hizo san Josemaría a finales de noviembre de 1937. Enseguida se prestó a colaborar con nosotros en la recuperación del camino desde el río de Civís hasta el Mas d’Alins, en Andorra.

Su testimonio era muy valioso, ya que en el año 1937 tenía 7 años y recordaba bien aspectos importantes para nosotros del paso de fugitivos por la frontera andorrana en aquellos años convulsos de la guerra civil española y la 2 a guerra mundial.

Unos días más tarde, quedamos con él para iniciar el descubrimiento de los caminos de evasión hacia Andorra. Con la serenidad que le caracterizaba y con una facilidad admirable, como quien no hace nada, en media hora fuimos desde Argolell al río de Civís bajando por el Barranco de la Cabra Morta. Francesc iba delante con una hoz y abría el camino que estaba totalmente tapado por el herbaje, pues hacía más de 30 años que no se transitaba. La ruta que habíamos intentado descubrir unos días antes, sin éxito, y en la que habíamos empleado más de 4 horas, Francesc lo abrió en media hora. Otro día nos acompañó desde el Coll de la Cabra Morta hasta Argolell por el camino antiguodel bosque de Lluçà, y finalmente, otro día fuimos desde la borda de Lluçà hasta el Mas d’Alins, en Andorra.

El criterio que empleamos para descubrir esta ruta fue, en primer lugar, leer atentamente -junto con Francesc- los escritos históricos de los expedicionarios del año 1937, que están recogidos en el libro El paso de los Pirineos. Con esta referencia y el conocimiento del territorio que tenía Francesc, realizamos el trazado actual del camino de Andorra.

Recuperada la ruta desde el río de Civís hasta el Mas d’Alins, nos dedicamos a recuperar la ermita de Santa María de Feners, que está junto al camino de evasión que seguimos nosotros. Una ermita románica que estaba totalmente derrumbada y llena de zarzas y matorrales. La limpiamos por dentro, clasificamos y apilamos separadamente las vigas de madera, las losas del tejado, las piedras de las paredes derrumbadas y desbrozamos el camino viejo de llegada a la ermita. Recuperada la ermita, recuperamos también la antigua fiesta de Santa María de Feners, que se celebraba el día 1 de junio.

Desde el primer momento, Francesc fue un entusiasta del Camino de Andorra y nos ayudó en todo momento en la conservación de estos camino y en la recuperación de las fiestas tradicionales del pueblo. Desde hace algunos años tenemos la intención de reconstruir la ermita y habíamos quedado con Francesc que cuando estuviera terminada lo celebraríamos con una buena parrillada. Ha muerto antes de ver terminada la ermita, pero desde el cielo nos ayudará para que se haga pronto realidad este deseo de todos nosotros.

Tenemos previsto celebrar una misa por Francesc en la ermita de Santa María de Feners antes de finales de septiembre. Desde este medio de comunicación os informaremos del día de la celebración.