De noche, sin luz y en silencio

«¿Esto lo hacían de noche? ¿Sin linternas? ¿En silencio? Si de día ya cuesta y te resbalas, no quiero ni imaginarme cómo sería hacerlo de noche». Este y otros pensamientos similares son los que se nos venían a la cabeza mientras recorríamos los pasos que san Josemaría y miles de refugiados llevaron a cabo para intentar llegar a Andorra, escapando de una muerte casi segura.

Teniendo como campamento base la rectoría de Pallerols y habiéndonos situado en los acontecimientos previos al hallazgo de la Rosa de Pallerols, gracias a Ramón que fue nuestro guía durante estos días, fuimos siguiendo las marcas azules y amarillas que señalan el recorrido.

El primer día, celebramos Misa en la Cabaña de San Rafael. La naturaleza hacía las veces de retablo y, en la memoria, nos asaltaban imágenes de lo vivido por san Josemaría en aquel lugar. Por la tarde nos acercamos a la Casa del Corb y la Ribalera. Ya al día siguiente partimos hacia la casa de Fenollet.

A los nueve nos ha servido la experiencia para entender mejor lo vivido por san Josemaría y por todos los refugiados desconocidos que tuvieron que atravesar a oscuras y en silencio aquellas duras montañas. Desde luego, comprendimos mejor una parte esencial de la historia del Opus Dei durante los años de la guerra civil española.