Desde Alemania a un campo de trabajo en Pallerols
Adjuntamos la crónica de una de las participantes al campo de trabajo
Normalmente nos imaginamos las vacaciones de otra manera. Por lo menos, en Alemania cuando se habla de España, uno piensa en descansar en el mar tomando el sol y disfrutando de la vida.
Pero el plan del Jugendclub Muengersdorf era otro: se atrevieron a invitar a las bachilleres a participar en un campo de trabajo en Pallerols. Y se unieron diez chicas de 15 a 17 años. Increíble! Así, dispuestas a la aventura, llegamos el día 2 a Pallerols, lo que sería nuestro ambiente hasta el día 6, que regresaríamos a Colonia pasando por Torreciudad y París.
En Pallerols nos esperaba Paco, que llegó con su coche todo terreno envuelto en una nube de tierra, por lo seco que estaba todo. También nos saludó Agustí, nieto de Pere Sala, el dueño de Vilaró que acogió y protegió al grupo de san Josemaría durante los nueve días que permanecieron ocultos en los bosques de Pallerols, antes de la partida hacia Andorra.
Paco nos enseñó lo que sería nuestro campo de trabajo: la Iglesia de Pallerols y la rectoría, que está recién construida y que necesita una limpieza general para que ante la próxima venida del Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría,pueda estar bien limpia y en condiciones de ser habitada próximamente.
Ya teníamos nuestro plan para los próximos días. Con la ilusión de lo que nos esperaba nos fuimos a nuestro alojamiento.
El lunes día 3 después de desayunar empezamos con nuestras tareas. Nos repartimos por equipos: unas se encargarían de las ventanas, empezando por el 2o piso de la rectoría; Maria y Nolwenn se dedicaron a las paredes de piedras, que además de quedar muy artísticas, estaban llenas de piedrecitas y había que echarle horas con pinceles para dejarlas bien. Hubo alguna valiente que sin miedo al sol y al calor se fue a trabajar a fuera, aunque con mucha agua para hidratarse. Miriam y Johanna se quedaron dentro, en la cocina, llenando los armarios vacíos con los utensilios que se habían comprado y todavía estaban por estrenar.
Al mediodía hicimos una pausa antes de comer para leer juntas los pasajes referentes a Pallerols que don Pedro Casciaro recoge en su libro «Nicht einmal im Traum» (traducción al alemán de «Soñad y os quedaréis cortos»). Así nos íbamos ambientando. Después de la comida siguió nuestro trabajo; ya se veían adelantos, pero quedaba mucho por hacer.
Por la tarde vino el sacerdote a darnos la meditación y celebrar la Misa en la Iglesia. Como siempre la acompañamos con nuestros cantos, que llenaban el recinto y sonaba como un auténtico coro. Antes, Eva nos dio una charla hablando de fortaleza.
Terminamos el día rezando el rosario frente a una puesta de sol maravillosa.
El martes día 4 lo iniciamos con una excursión. Salimos pronto para que no nos cogiesen las peores horas del calor, y al mediodía nos encontramos todas en un pantano del río Rialb, donde hicimos nuestro picnic y nos refrescamos. A la vuelta, antes de la Misa, seguimos con nuestras tareas por la casa. Maria y Nolwen se habían especializado ahora en limpiar suelos y pasar la fregona: quedaba todo tan limpio!
Mientras trabajábamos, algún que otro grupo se acercó a visitar la Iglesia y la rectoría. Entonces dejábamos nuestras tareas por un momento y nos convertíamos en guías de las distintas expediciones, mostrándoles la Iglesia, la sacristía, el horno en el que pasó la noche san Josemaría, etc. Por las tardes, algunas familias de Pamplona acudían a la iglesia donde tenían su Misa. Estaban alojadas en unas casitas cercanas y nos iban contando los planes que había hecho cada día. Nos impresionó mucho ver a estas familias y con qué naturalidad venían todos, mayores y pequeños, a pesar del calor y de lo cansados que deberían estar después de las duras caminatas por el camino de Andorra, que hizo san Josemaría en el año 1937.
El miércoles empezamos el día pronto con nuestros trabajos. Al final de la mañana tuvimos una clase sobre la eutanasia. En Alemania, el Parlamento votará una ley que regule el final de la vida y necesitamos argumentos. Doro nos repartió textos con los que pudimos trabajar y al final cada grupo pudo exponer sus resultados.
Después de la comida seguimos con los trabajos de limpieza y restauración. Al mediodía habían llegado muebles, que ahora limpiamos y dejamos preparados para usar. María estuvo haciendo de restauradora: arregló una mecedora que ahora estará en una de las habitaciones de la rectoría.
Después de la cena salimos a una excursión nocturna. Nuestra meta era la cabaña de san Rafael, pero con la oscuridad no veíamos las marcas y no pudimos llegar a nuestro destino. De todos modos, disfrutamos del paseo y pudimos hacernos un poco a la idea de las circunstancias en las que san Josemaría atravesó estos parajes. Hicimos un parón después de una hora de caminar en la oscuridad y aun estuvimos cantando acompañadas por la guitarra.
Jueves, día 6 de agosto: Ya llegamos al último día de nuestro campo de trabajo en Pallerols. Hoy tuvimos la meditación y la Misa muy pronto y después de desayunar nos fuimos a Peramola, desde donde subimos a la Casa del Corb, donde san Josemaría estuvo descansando unas horas la noche del 27 al 28 de noviembre de 1937. Con el libro «Entre la noche y la esperanza» en mano nos adentramos de nuevo en las vivencias de san Josemaría.
Después de unos últimos repasos por la rectoría y la iglesia nos despedimos de este lugar con el que en estos breves días nos hemos familiarizado tanto. Han sido unas vacaciones muy bien aprovechadas y esperamos poder volver y hacer los recorridos que ahora no pudimos hacer.












¡Qué maravilla! Da alegría con agradecimiento ver a estas chicas aportando su esfuerzo para dejarlo todo exquisitamente limpio, brillante y con su sonrisa encantadora. ¡Gracias!
Q las oraciones de visitas como éstas animen otras visitas internacionales. «Q vale la pena, hijos míos, q vale la pena»
Gràcies per la vostra aportació. Esperem i desitgem que pogueu repetir el proper estiu
Herzliche Glückwünsche!!