Siguiendo las huellas de san Josemaría en su camino de evasión
Un año más, la Asociación de Amigos del Camino de Pallerols de Rialb a Andorra y el Club Raier, de Lleida, han organizado una Caminata Integral del Camino de Andorra. Los 27 participantes de este año se concentraron la noche del 20 de junio en la nueva Rectoría de Pallerols de Rialb donde cenaron y durmieron.
El sábado 21, Javier Santos uno de los sacerdotes que iba en la expedición predicó una meditación haciendo referencia al espíritu de la travesía, recordando la que hizo san Josemaría en el otoño de 1937.
Después del desayuno, los miembros de la expedición nos dirigimos en coche hasta Peramola desde donde empezamos a caminar. Así, dábamos el pistoletazo de salida al «PASPI 2014», como le llamamos algunos. Caminamos muy animados y casi sin detenernos hasta llegar a la Roca del Corb, donde leímos los sucesos de la expedición de san Josemaría. Después seguimos el camino hasta llegar al barranco de la Ribalera, donde san Josemaría celebró la última misa antes de llegar a Andorra. En la Ribalera también nosotros celebramos la Santa Misa y después comimos, acompañados por Mn. Carlos Palos y Miquel Freixa, quienes después de comer se fueron. Poco más tarde iniciamos la fuerte subida a la Canal de la Jaça donde sudamos bastante pero sabiendo que era el último esfuerzo de ese primer gran día. En los prados altos de Aubenç, donde pasamos la noche, nos esperaban Pipo Margalef y Paco Penella, los cuales nos cuidaron con una excelente intendencia y con una cena de primera. Después de cenar, y después de unos juegos y canciones junto a la hoguera, fuimos a dormir pensando en la etapa del día siguiente.
Nos despertaremos el domingo 22 con las canciones scouts de Pedro Júdez y después de recoger las tiendas y tomar un buen desayuno, emprendimos la segunda etapa. Bajamos Aubenç para llegar a comer a Can Fenollet donde gracias a los macarrones y el pollo cocinados por la Sra. Rosa recuperamos las fuerzas inmediatamente. En Can Fenollet nos esperaba una sorpresa. Octavi Quintana, que en otras ocasiones nos había acompañado en este recorrido, nos trajo un requesón espléndido que fabrica el, con el que pudimos celebrar el cumpleaños de D. Javier Santos. Aquella tarde, tocaba la subida al collado de Santa Fe y la bajada hasta el camping de Organyà donde pasamos la noche. La piscina y las duchas del camping permitieron que descansásemos tras los dos días de caminata que habían transcurrido.
El lunes 23 teníamos que subir y bajar la montaña de Ares. Tal vez se trataba de la etapa más dura. En esta etapa se añadieron a la expedición tres personas, entre ellas Pedro Javier Comella, quien ocupó el lugar de guía de la expedición que Toni Cucurull forzosamente debía dejar libre en esta etapa. Los coches nos acompañaron hasta el valle de Cabó, a los pies de Ares, y desde allí comenzamos a subirlo. Una vez en la cima, después de una ascensión superada con creces por todos, nos esperaban Paco y Pipo con unos impagables bocadillos y un montón de fruta fresca que nos fue de maravilla. Después del almuerzo, iniciamos el descenso de Ares. Desde el primer momento de la bajada, para no perder la costumbre, empezó a llover ligeramente hasta que llegamos a Noves de Segre donde pasamos la noche en un espacio cubierto que nos dejó Montserrat Fusté, de Cal Castellins, que es una buena amiga del Camino de Andorra.
El martes 24 después de la misa en la iglesia de Noves iniciamos la etapa de los ríos, asustados por la posibilidad de una intensa lluvia. Las primeras horas de la mañana transcurrieron con los pies llenos de barro y un sol brillante, pero ya llegando al Golf de Aravell, después de haber superado el contratiempo que supuso encontrarse (o mejor dicho, no encontrar) los puentes que cruzan el río -que estaban destrozados- comenzó a llover con gran intensidad. Pudimos comer al abrigo de un cobertizo que un aldeano de Aravell nos dejó, pero la lluvia obligó a suspender la etapa de la tarde. Así, con tristeza, tuvimos que anular la subida y la acampada en el Collado de la Torre, considerada la mejor noche de la Caminata por la mayoría de los habituales. La etapa por tanto terminaba al mediodía y pasamos la tarde y noche en el centro cívico de Aravell que el alcalde del pueblo nos dejó para que pudiéramos descansar. Algunos pasamos la tarde jugando al fútbol, los más jóvenes y sobre todo el grupo que venía del Raier y del Colegio Viaró, de Sant Cugat, y otros preparando la cena y cantando canciones con la guitarra. Después de cenar nos fuimos todos rápidamente a dormir, algunos en el interior del local y otros en el porche, para poder descansar y emprender con fuerza la etapa del último día.
Nos despertamos el miércoles 25 todos muy pendientes del cielo. Como parecía que se mantenía tranquilo, los coches se acercaron hasta el río de Civís desde donde iniciaríamos la última etapa de la Caminata. Tan sólo quedaba superar el Barranco de la Cabra Morta y la subida al Mas d’Alins. Mientras iniciábamos la subida de la Cabra Morta, breve pero intensa, algunos empezábamos a advertir unas gotas de lluvia que se fueron intensificando paulatinamente. Tras una subida cautelosa, para evitar resbalones y caídas a causa de la lluvia, llegamos a lo alto de la Cabra Morta pero como la lluvia amenazaba con más fuerza y no podíamos detenernos más tiempo que el necesario para agruparnos todos, enseguida empezamos a bajar. No obstante, la lluvia no fue obstáculo para que hubiera un gran ambiente de alegría y buen humor ya que pasamos gran parte de la última etapa cantando canciones todos juntos y riendo con un buen puñado de chistes, provenientes mayoritariamente de los valencianos. Así, en medio de la alegría, el buen humor, la lluvia, el bienestar y las amistades logradas en estos días llegamos a los pies de la subida al Mas d’Alins. Conscientes de que era ya la última sacamos fuerzas de las debilidades y del agotamiento y la atacamos con optimismo y con una gran sonrisa en nuestras caras. Poco a poco íbamos llegando al Mas d’Alins en medio de felicitaciones y abrazos. Los coches vinieron a buscarnos y bajamos hasta el pabellón polideportivo de Sant Julià de Lòria, donde pudimos ducharnos y cambiarnos la ropa mojada.
Después visitamos la iglesia de Sant Julià de Lòria donde está la estatua de san Josemaría que conmemora su entrada en Andorra el 2 de diciembre de 1937, hace ahora 77 años.
Finalmente, comimos todos juntos para celebrar el éxito de la expedición. Una expedición que empezamos 27 personas en Peramola y acabaremos 30, sin registrar ninguna baja.
Después de despedirnos nos fuimos cada uno a su casa con un buen puñado de recuerdos y nuevas amistades.
















Fantástic, tot , es veu en els ulls de aquests nois , ah la descripció de en Francesc Arribas es estupenda, curta péro molt complerta
Enhorabona a tots i que 2014 es repeteixi
En hora buena!
Els pas dels Pirineus és una ruta emblemàtica, en què es segueixen els passos de sant Josepmaria Escrivà de Balaguer en el seu camí d’evasió cap a Andorra durant la guerra civil espanyola, degut a la persecució religiosa de l’època.
Cada any, un grup de Lleida ens afegim a la caminada que organitza l’Associació i el Club Raier, seguint les petjades d’aquest gran sant.
El pas del Pirineus comença, moltes vegades en una data que per a molta gent sembla problemàtica, l’últim dia d’escola, però en realitat, es la millor forma, perquè just s’acaba el cole i ja vas a caminar, això va bé perquè aquests dies són dies com de molt temps lliure, que no saps que fer… I s’hi vas al pas dels Pirineus, t’asseguro que ho aprofites.
La caminada integral comença la primera nit a Pallerols de Rialb, on el mateix fundador hi va passar la nit i va tenir els seus dubtes de si feia el correcte, però li va arribar una senyal que li va deixar la consciència tranquil•la. L’endemà t’aixeques i comences de la millor manera, una meditació, després esmorzar, baixes a Peramola i comences a caminar. Vas fent ruta i arribes a la muntanya d’Aubenç, fas una petita pujada a la Ribalera, se celebra Missa i es dina. Temps de repòs i s’escala l’últim tram d’Aubenç, on passes la primera nit.
El dia següent, es baixa Aubenç i es va a dinar a la casa rural de Can Fenollet, on uns macarrons i carn a la brasa t’esperen. Fas un altre descans i puges a Santa Fe en una pujada dura, però ràpida, gaudeixes de les vistes i fas una baixada veloç i divertida cap al càmping d’Organyà on tens una piscina i dutxa. Sopar de restaurant i a dormir, que el dia següent toca l’Ares, l’etapa més dura de totes.
La pujada d’Ares es una pujada dura, llarga i normalment calorosa, però s’acaba fent fàcilment. Quan arribes al cim, comences a baixar per una pista i arribes a la Borda de Conorbau on t’espera un dinar. Acabes de baixar la muntanya i dorms a Noves de Segre.
L’endemà, et despertes pensant en que tot es comença a acabar, tots els amics fets, etc, no els veuràs més fins l’any que ve. Però encara queda l’etapa dels rius, vas creuant rius fins que arribes a un Club de Golf, on dines i comences a pujar la Collada de la Torre. Però aquet any aquesta pujada no va ser possible per culpa de la pluja i la vam evitar fent-la en cotxe. Vam dormir a un casal social del poble d’Aravell.
L’endemà només ens quedava la pujada de la Cabra Morta i la de Mas d’Alins, que també la vam fer plovent, cantant i amb alegria, vivint una experiència inoblidable fins a Andorra, l’objectiu de la ruta. Xops i mullats vam arribar a Sant Julià de Lòria, on ens esperava una dutxa calenta, Missa i dinar al Mac Donalds.
És una gran convivència on coneixes gent de molts llocs de Catalunya, com Barcelona, Terrassa, Sabadell i sempre venen amb el mossèn Javier Santos gent de València. I per experiència pròpia, no seria la primera vegada que ve gent de Mèxic i USA, gaudeixes coneixent a la gent, els seus hobbies, de què treballen… Per exemple hi ha una persona, el Pedro Júdez, que treballa supervisant una construcció d’una casa de convivències a Jerusalem, i molta gent que canta i toca instruments, i molts que expliquen moltes coses interessants, i així tots aprenem els uns dels altres.
Solo pude compartir esta experiencia durante 24 horas, pero como disfrute con la compañia de tanta gente joven!!
Con un dia tuve suficiente para reconocer la dureza de la caminata en su version integral.
Lo de dormir en tienda, cenar a la luz de la luna, ducharse en el mejor de los casos en un camping, recibir el sol, la lluvia y el viento, si o si, durante todo un dia y durante seis dias…debe de ser toda una experiencia que me gustaria copartir el proximo año.
Tener a un Mossen que celebre Misa cada dia, compartir ratos de oracion en medio de la naturaleza, tener tiempo para reflexionar, reir, cantar, sudar, sudar mucho, mojarse, mojarse mucho….oir las conversaciones de tanto joven, compartir su amistad y buen humor,…improvisar un desayuno, de pie,a lo que hay, sin quejarse….comer unos bocatas, el que toca y de lo que toca, sin quejarse…llegar derrotado y tener que montar la tienda, sin quejarse…menuda «mili»…si, me voy a organizar para poder compartir el proximo año esta experiencia con todos vosotros.
Ver gente de aqui y de alli, del Barcelona, del Valencia, del Madrid,…conviviendo y sufriendo sin el mayor problema, un lujo!
Ah, no se me puede olvidar lo que mas me llamo la atencion, la INTENDENCIA….no tengo palabras para agradecer el servicio que durante toda la caminata hacen para que esta se pueda realizar.
No voy a decir sus nombres , pues nunca suelen salir en las cronicas, pero son aquellos que han dedicado un monton de horas a organizarlo, a guiar, a conducir y transportalo todo, a preparar desayunos, comidas y cenas, a comprar, a preveer contingencias,….a servir a los demas para que el PASPI sea posible año tras año.
GRACIAS!!!
MOLTES FELICITATS! A tots els participants i ORGANITZADORS. Molt bona la crònica sembla que t’hi trobis i et fa venir ganes d’anar-hi.
Felicitats! Els herois que han estat capaços de vèncer tantes dificultats amb un somriure i al fotògraf que ens ha fet reviure aquest esdeveniment com si fossin un més.
Fantástica, la crónica de Ferrán. Aunque ya he hecho varias veces el paspi, el relato de Ferrán me ha inoculado el virus de repetir esa aventura que-como él- pienso que es única. Ojalá que cada vez más gente descubra el privilegio de tomar parte de ella en próximas ediciones.
En general ha sido una caminata muy chula.
A pesar del cansancio, sólo con las vistas y la sensación de haberte superado, te dan ganas de repetirlo.
La noticia me llegó gracias a un amigo que ya fue el año pasado y se ve que le gustó mucho y me lo mencionó. Me dio la información básica y acudí a mi preceptor que se apuntó y me lo aclaró todo. Lo consulté con mis padres y acepté la propuesta de mi amigo.
El viaje fue muy cómodo, teníamos cartas, radio, un conductor muy bromista y un gran ambiente. Llegamos allí de noche y nos encontramos con los de Lleida. Al principio cada uno iba por su lado pero poco a poco fuimos rompiendo el hielo.
La primera etapa, fue la más dura porque algunos sólo dormimos 3 horas y el monte Aubenç, tampoco se cortó.
Acabamos reventados pero al dormir en la pradera y en su blanda hierba, nos despertamos como si fuese el primer día.
El segundo día, pusimos rumbo hacia el camping de Organyà. Después de una dura caminata comimos en Cal Fenollet donde degustamos un menú exquisito. Reposamos lo necesario y caminamos hasta que llegamos al esperado camping. Allí nos bañamos en la piscina y nos duchamos. Cenamos en su restaurante y … a la cama, bueno, al saco.
El tercer día, veíamos el Ares desde el campamento y os aseguro que a veces piensas que por qué estás aquí, que debes de ser el único niño de tu curso que está en medio de una montaña que nadie sabe que existe y eso es lo que hace que esta excursión sea única. A pesar de los pensamientos de cada individuo, con un nuevo guía, pusimos rumbo a la cima del Ares.
Poco a poco se forjaban amistades, yo conocí a un chico de Lleida muy majo y que le encantaba el fútbol, como a mí.
El cuarto día, tocaba la etapa de ríos. Es curioso, al caminar sobre el barro es agradable y a la vez, una sensación desagradable ya que no sabes lo que estás pisando, por no hablar del olor. Pero tranquilos que después hay como un canal con agua limpia y te puedes lavar.
Después de caminar bajo la lluvia durante todo el viaje, llegamos al golf de Aravell; sinceramente, aquello fue el cielo porque un vecino del pueblo nos dejó su garaje como sitio donde comer…
Como no podíamos quedarnos todo el día, la buena gente de Aravell nos prestó el centro de acogida del pueblo y nos instalamos allí.
Como nos encanta el fútbol, le pedí a Cucu que fuese a preguntar por un balón de fútbol. Montamos un “futbito” en la pista como pudimos y pasamos la tarde allí.
Al caer la noche, tiramos los petardos fuertes ya que era la última noche.
Al día siguiente desperté con demasiada alegría para una despedida. No porque se acababa el paspi, bueno también, pero sobretodo porque había conseguido acabar bien la expedición. La travesía acabó cuando cruzamos la frontera y llegamos a nuestro objetivo, Sant Julià de Lòria.
Opinión: Me ha venido genial está excursión, hasta me ha quitado el resfriado que me acompañaba. Y según mi madre he vuelto más alto, ¿tendré que repetir?