De Pallerols a Andorra en cinco días
La caminata integral comenzó la noche del viernes 21 de junio en Pallerols.
El sábado 22, a las nueve de la mañana, se añadieron en Peramola algunos expedicionarios más y empezaron a caminar hacia el Ribalera adonde llegaron a las 12:45. Aquí, el sacerdote Javier Santos celebró la misa. Después comieron, y a continuación subieron la montaña de Aubenç por la canal de la Jaça. Antes de llegar al final de la canal una víbora picó a Juan, en la mano. En media hora vino un helicóptero del RACC, y se lo llevó al hospital del Valle de Ebrón, de Barcelona, con la serpiente que le picó y que pudieron matar. Al día siguiente regresó a su casa totalmente restablecido.
Una advertencia importante
En la canal de la Jaça -sobretodo en verano y otoño- puede haber algunas víboras, por eso es importante ir bien calzado, con pantalones largos y no poner las manos sobre las piedras, que es donde las víboras acostumbran a descansar tomando el sol. No es frequente que piquen, y es la primera vez en diez años que tenemos un accidente de este tipo. Intentemos poner todos los medios para no tener ninguno más.
Al día siguiente, domingo 23, llegaron a Fenollet a la hora de comer. Rosa, la dueña de Fenollet, les hizo unos buenos macarrones y butifarras. Después de comer, subieron el collado de Santa Fe, desde donde bajaron directamente a Organyà. Se instalaron en el camping y se bañaron en la piscina. Después, asistieron a misa en la iglesia del pueblo.
El lunes 24, se levantaron a las siete de la mañana, desayunaron y a las nueve ya estaban preparados para subir la montaña de Ares. Comieron en la Borda de Conorbau. Por la tarde bajaron hacia Noves de Segre, adonde llegaron cerca de las seis de la tarde. Se bañaron, cenaron y durmieron en Cal Castellins. Antes de cenar fueron a misa en la iglesia del pueblo.
El martes 25, continuaron el camino hacia la Collada de la Torre donde acamparon.
Finalmente, el miércoles 26 llegaron a Sant Julià de Lòria, tras superar el Barranco de la Cabra Morta y la empinada pendiente del Mas d’Alins.
Algunos regresaron a su casa y otros celebraron misa en la iglesia de Sant Juliá, en el altar donde san Josemaría hizo la visita al Santísimo el día 2 de diciembre de 1937, apenas llegado a Andorra.
En total recorrieron unos 80 Km, con un desnivel positivo de unos 4.800 m y negativo de 4.300 m.
Los caminantes fueron 29, de Lleida, Barcelona, Terrassa, Sabadell, Sant Cugat y Valencia.
Para la mayoría de estos chicos es ya una tradición hacer cada año la caminata integral y con ganas de repetirla el próximo año.



















que lastima no haber podido ir este año, haber si el siguiente si puedo.
Espero que el PasPi d’aquest any també tot anés molt bé, malgrat l’ensurt de l’escurçó. Per mi ja era tradició venir-hi cada any, però aquest no ha pogut ser. M’ha sabut greu (veig que el meu pare també es lamenta) però l’any vinent tots dos hi serem!! M’ha fet molta il·lusió veure cares conegudes a les imatges!! Fins aviat, una abraçada.
una pasada las campanulas..así..tal cual…un artista quien las puso…donde mejor!
,Qué envidia sana!! Animo cada vez hay mas estrellas en el cielo.
Caram quin ensurt amb l’escurço !!! Celebro la ràpida recuperació d’en Joan, tant de bo l’any vinent torni a fer la Caminada. Felicitats a tots els components d’aquesta gesta.
Como cada año, fantástico, Pedro Júdez al pié del cañón, como siempre. Este año no he tenido la suerte de acudir, el próximo no puedo fallar «peti qui peti»
Un abrazo a todos y enhorabuena.
Campànula que adorna la pedra altar…