Siguiendo la expedición del año 1937

En la Caminata del mes de abril asistieron 19 personas. La familia Jaureguízar: Luis y Gloria, con sus hijos Luis, Tomi, Javi, Belén, Nacho y Miriam. La familia Manich: Joaquín y Montse con su hija María. El matrimonio Comella: Javier y Chus. Jordi Pérez, Enrique Tormo, Ignasi Canals, Daniel Macià, José Juan Crespo y Jordi Piferrer.

Nos encontramos a las 10 de la mañana en la gasolinera Valentí, de Bellestar, y a continuación nos acercamos en coche hasta el Golf de Aravell, desde donde empezamos a caminar.

Atravesamos la granja de Cal Tamborino y subimos decididamente hacia la Caubella por el Serrat de la Mola. En este tramo del camino vimos más de 80 pájaros (buitres y milanos) que se estaban alimentando de algún animal muerto.

Al llegar a la Caubella pudimos contemplar la magnífica vista sobre el valle del Segre, el Port del Compte y el Cadí.

Continuamos subiendo hacia el norte para llegar a las rocas donde la expedición de San Josemaría descansó el día 1 de diciembre de 1937. Aquí leímos algunos documentos históricos que nos hicieron comprender mejor lo que fueron aquellas expediciones de evasión.

Comimos de lo que llevábamos mientras contemplábamos la magnífica vista. A continuación nos dirigimos a Cal Roger, para visitar la casa donde en 1937 vivía el guía de aquella expedición, Josep Cirera.

Después, bajamos hacia las casas de Porredon y de la Edra, hoy solitarias y abandonadas, que gozan de unas vistas estupendas.

Hacia las 4 de la tarde llegamos al punto inicial de salida, habiendo empleado unas 5 horas en todo el recorrido, incluyendo los tiempos de descanso.

Un día espléndido, una magnífica compañía, unas vistas maravillosas, con un cielo azul y un sol brillante, . . . todo ello con ganas de volver pronto.

La próxima el día 1 de mayo, que iremos desde Cal Roger hasta Argolell, junto a la frontera andorrana.