A principios de septiembre estuvimos tres magníficos días en Pallerols siguiendo los pasos de san Josemaría. Somos un club juvenil del Opus Dei, el Club Tíber, de Roma.

Hicimos un viaje a España para participar en un torneo de fútbol en Torreciudad. Terminada esta actividad rematamos el viaje con esta estancia en Pallerols i los Pirineos. Para los treinta y ocho chicos de entre 14 y 17 años que venían fue una experiencia muy enriquecedora.

Tambén venía con nosotros otro grupo, de Palermo, hasta llegar a un total de 57 personas.

El día 31 de agosto llegamos en autocar a Oliana. Allí nos recibió Jordi y nos acompañó a comer a la Font del Caner, de Peramola; eran las 3 de la tarde. El lugar era muy verde y estaba muy bien cuidado. Se estaba muy bien a la sombra. Después nos guió hasta la rectoría de Pallerols donde nos instalamos. El sitio está muy bien cuidado. Tiene una cocina muy bien equipada, baños, una sala de conferencias y una zona fuera muy agradable donde se ponen mesas y se puede comer o cenar.

 

Lo que más me impresionó fue la iglesia y el lugar donde san Josemaría pasó la noche, antes de encontrar la rosa de Pallerols. 

Como todavía había tiempo hasta la puesta de sol, dimos un paseo hasta la Cabaña de San Rafael (a media hora de camino a pie) donde tuvimos una charla que preparó Michele.

 

 

 

El segundo día, 1 de septiembre, hicimos la etapa de Pallerols a la Ribalera. Aunque fue exigente, los chicos disfrutaron mucho. Durante la excursión íbamos aprovechando para leer algunas partes de la crónica del Paso de los Pirineos de san Josemaría y los chicos escuchaban muy atentos. Al llegar a la Ribalera leímos también y se quedaron muy impresionados. Al volver tuvimos la Misa en la iglesia de Pallerols. El sacerdote que nos acompañaba, D. Jordi, aprovechó para explicar brevemente lo que había sucedido en ese lugar. Por la noche hicimos una barbacoa y cantamos canciones con la guitarra.

 

 

 

 

 

 

El tercer día, 2 de septiembre, hicimos una parte de la última etapa: desde el Rio de Civís hasta San Julià de Lòria, en Andorra. La gran mayoría subió el Barranc de la Cabra Morta y al llegar a Argolell bajó hasta el càmping Frontera donde comimos todos, jugamos al futbol, descansamos, etc. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otro pequeño grupo fue en coche hasta la Iglesia de Sant Julià de Lòria para ver la estatua de sant Josemaría que recuerda el momento de la llegada a Andorra.

 

 

 

El día 3 de septiembre, nos despedimos de Pallerols con una fuerte lluvia que no nos dejó hasta Barcelona, final del trayecto para este día.

 

 

 

Fue una gran experiencia y desde luego que nos hubiera gustado quedarnos algún día más. ¡Volveremos!