Nos escribe esta crònica, Bruno Blanc, de Paraguay.

Bruno, con la bandera de Paraguay, en el punto de encuentro

El Domingo 15 de Junio salimos de Lleida a las 6.40 am, con un cielo despejado y una temperatura muy agradable que oscilaba entre los 19° y 30°C. Pronto nos reunimos con Jesús, que trajo un amigo, y con Joan de Barcelona.

Al cabo de poco rato llegó Ramón, de la Asociación de Amigos de Pallerols, con un coche todo terreno y nos acompañó hasta el punto de inicio de la Etapa 3, cerca del Barranc de la Ribalera.

Al inicio de la excursión Ramón nos explicó la historia de esta etapa y cómo la vivió la expedición de san Josemaría. La impresión que tuve fue de que por más que haya leído en diferentes libros el relato, poder dimensionar visualmente esas montañas y escondidos por peligro de muerte es muy difícil.

Al inicio de la etapa 3

 

 

Al inicio de la etapa 3

 

Al inicio de la etapa 3

 

La etapa 3 se inicia con la subida a la montaña de Aubenç, a través de la Canal de la Jaça, que es peligrosa subirla de noche -aún con luz de luna- por el riesgo de caer al precipicio. La expedición de san Josemaría la subió de día (hacia las 6 de la tarde). Nosotros lo hicimos de 9.30 a 11.40, el reloj me marcaba una altitud de 1.500 m en la parte más alta. Allí arriba soplaba un viento fresco y ofrecía una vista fantástica, una vista de muchos km de los pirineos catalanes. Continuamos la caminata que en gran parte eran bajadas y que fácilmente nos perderíamos si no fuera por las marcas del camino en colores azul y amarillo, que la Asociación se encarga de mantener.

Nacho, en la canal de la Jaça, poco antes de llegar a la cima de Aubenç

Terminamos el trayecto en Coll de Nargó, después de 5 horas y 30minutos de caminata. Una gran experiencia.

Una curiosidad para mí fue ver las masias, ya que soy ingeniero civil y ya tenía conocimiento de ellas, lo que pude ver con detenimiento las edificaciones de piedras, sobre todo al final de la caminata cuando llegamos a Coll de Nargó donde vimos una iglesia Románica del siglo XI.

Iglesia románica de Coll de Nargó

Fue una gran jornada: desde el viaje de ida, la preparación y luego el almuerzo y el helado que tomamos; durante toda la jornada fueron momentos de compartir a fondo con todos los de la excursión.