El grupo en la Cabaña de San Rafael

Nos envía esta crónica Constantino Ánchel,

“Durante la década anterior unos compañeros de colegio nos citábamos en Pallerols, para la Festa de la Trobada de la Rosa. Acudíamos desde Pamplona y Valencia, acompañados de otros amigos. Con la pandemia se interrumpió el encuentro, pausa que duró unos años más por incompatibilidades del calendario laboral y, el año pasado, por los problemas causados por la Dana en Valencia. Para este año nos conjuramos para solventar los impedimentos y, por fin, nos presentamos en Pallerols siete personas, cuatro desde Valencia y tres desde Pamplona. Recordamos a Paco Ramos, recientemente fallecido, que fue uno de los primeros que vino con nosotros a Pallerols.

Los promotores eran Javier, empresario de Valencia, y don Constantino, sacerdote en Pamplona. Esto explica que la mayor parte de la expedición, a excepción de Javier y Pedro, fueran sacerdotes. Cuatro miembros de la expedición eran repetidores: Javier, don Javier, don Constantino y don Gabriel, profesor en la Universidad de Navarra y natural de El Salvador. A estos había que añadir a Pedro, bioquímico en Valencia, y los sacerdotes don Arturo, de Castellón, y don Arthur, de Brasil.

Por la noche los veteranos contaron sus experiencias anteriores en Pallerols, recalcando que tiene un magnetismo especial, pues se nota la estancia de san Josemaría en 1937 y la experiencia del hallazgo de la rosa.

El plan era repetir lo vivido en las anteriores estancias. Encontrarnos el viernes por la noche en Peramola, acudir a la mañana siguiente a Pallerols para conocer el lugar, asistir a la proyección del vídeo sobre el Paso de los Pirineos, tomar parte en la procesión de la Virgen del Roser, y luego participar en la Santa Misa.

La llegada a Pallerols

Este año, como hubo mayor afluencia de sacerdotes, pues presidió la celebración el nuevo obispo de Urgell, y el presbiterio no podía acoger a tantos sacerdotes, los de nuestra expedición celebramos la Santa Misa en la Rectoría, en el mismo lugar en que la celebró san Josemaría el día 22 de noviembre de 1937.

Preparándose para celebrar la Eucaristía

Acabada la Misa, y tras un intercambio de saludos con otros participantes en el acto, emprendimos el rumbo hacia Cal Fenollet, donde Rosa Coll nos tenía preparado el almuerzo. Al terminar, nos contó sus recuerdos sobre la estancia de san Josemaría en este lugar, tal como se lo había oído a su padre, que fue quien llevó la comida desde la casa al corral donde estaban escondidos ese día.

El domingo, solemnidad de Cristo Rey, fuimos a la Cabaña de San Rafael. Allí celebramos la santa Misa, en el aniversario de la primera misa que san Josemaría celebró en aquel lugar. El clima favoreció el recogimiento, pues la ausencia de viento hacía que la temperatura fuera soportable.

La subida a la Cabaña de San Rafael

 

La celebración de la Eucaristía en la Cabaña de San Rafael

 

Descansando en la Cabaña de San Rafael

Acabada la Misa, Ramón Camats, que nos acompañó, explicó la historia y el significado de aquel lugar para la vida de san Josemaría y del Opus Dei. Luego descendimos hasta Pallerols y Peramola donde comimos acompañados de Jordi Piferrer y de Ramón Camats.

Unas jornadas vividas intensamente bajo la protección de la Virgen de Pallerols”.

La rosa de Pallerols en la mano de la imagen de la Virgen del Roser