Una aventura a través de los Pirineos

Nacho Nozal, de Sevilla, nos envía esta crónica:

Después de haber visto la película Encontrarás dragones, queríamos comprobar este verano con nuestros propios ojos cómo fueron las peripecias que San Josemaría vivió en 1937 y conocer los sitios y las circunstancias por las que pasó.

Así, el 28 de junio salió desde el Club Tarfía, de Sevilla, un grupo de valientes expedicionarios dispuestos para vivir esta gran aventura. Llegamos a Pallerols a última hora de la tarde, después de un viaje tranquilo, e instalamos nuestras tiendas junto a la antigua escuela de Pallerols.

El 29 por la mañana visitamos el horno y tuvimos la Santa misa en la Iglesia de Pallerols, donde San Josemaría encontró la rosa de Rialp.

Después de cargarnos de provisiones, dejamos los coches para comenzar la primera caminata: visitamos la Cova del Corb y el barranco de la Ribalera. Se notaba que era el primer día porque aún no estábamos en plena forma: Fran encabezó la excursión, Jesuli y su inseparable bastón acabaron pidiendo la hora en la última subida y Salva y Rafa contaron todas las señales indicativas del camino.

De camino a Noves de Segre, donde estableceríamos nuestro campamento base, hicimos una parada técnica en Organyà, donde nos tomamos un helado mientras veíamos los cuartos de final de Wimbledon.

Poco después, llegamos a Noves de Segre, donde Montserrat y Pere nos acogieron cariñosamente en su casa.

El día 30 afrontamos la segunda excursión: desde el río de Valldarquès, ascendimos por una sierra hasta que llegamos a Montanisell, sobre las 16,30 h.; pasamos luego, ya en los coches, por Can Fenollet.

El viernes, día 1, en vista del cansancio acumulado, optamos por hacer una excursión más relajada: desde Noves de Segre, seguimos en dirección norte por un camino paralelo al río Segre. En varios momentos, nos encontramos que el camino estaba completamente encharcado y comenzó la verdadera aventura: primero procuramos evitar los charcos pero, viendo que era prácticamente imposible hacer otra cosa, decidimos avanzar por dentro del agua. Hicimos una parada para darnos un baño en el Segre y, por unos instantes, descubrimos al aborigen del Segre que todos llevábamos dentro…

Por la tarde, aprovechamos para visitar la Seu d’Urgell, con su espectacular casco histórico: catedral, parador,…

El sábado, día 2, hicimos la última excursión que, en opinión de todos, resultó la más espectacular: desde el río de Civís, ascendimos por el espectacular Barranc de la Cabra Morta: disfrutamos de unas vistas increíbles de los paisajes del contorno; poco después, descendimos hasta Argolell, el último pueblo español. Sobre las 15,00 h. los más valientes cruzaron la frontera y escalaron la escarpada subida que, ya en tierra andorrana, lleva hasta Mas d’Alins, el primer punto habitado de la zona.

De vuelta en los coches, pusimos rumbo hasta Andorra la Vella, donde comimos y visitamos la iglesia parroquial y algunos de los sitios en los que estuvo San Josemaría.

Además de las excursiones hubo tiempo para algunas otras cosas. Por ejemplo, Jesuli y Jesús demostraron sus grandes dotes culinarias e hicieron que todos disfrutáramos de magníficas cenas. Después de cenar solíamos jugar algunas partidas al juego de Los hombres lobo: Alberto sin hablar mucho, Salva sin parar de hablar, Javi tratando de engatusar y convencer al resto… mientras Javi B. perfilaba las reglas de un juego que va tomando cada vez más fuerza y en el que todos van poco a poco mejorando.

Una convivencia magnífica que habrá que repetir y completar en otra ocasión…