Un reto a superar: hacer el Camino de Andorra en menos de 28 horas

El fin de semana del 31 de agosto al 1 de septiembre, un grupo de Girona consiguieron llevar a cabo un reto que hacía tiempo habían planeado: hacer la ruta integral del «Camino de Andorra», entera y de una sola tirada.

Josep Maria Ripoll, jefe de la expedición, nos envía una ficha técnica del recorrido que será de gran utilidad para otras expediciones que quieran hacer el Camino de Andorra de un tirón.

En este sentido, esta caminata constituye una referencia para otras expediciones similares. Este grupo ha establecido un récord de 28 h 35 minutos, desde el inicio del camino en el Puente de Peramola -a la salida de Oliana- hasta la iglesia de Sant Julià de Lòria (Andorra).

Los caminantes han sido:

Josep Maria Ripoll, Jordi Requena y Quim Cassany, que hicieron toda la caminata; Salva Lorda, que abandonó en la casa de Torrent, en el Km 22, pero que recorrió a pie algunos tramos más, acompañando a los caminantes, y sobre todo ayudó a Xavier Bosch, en las tareas de avituallamiento, tema fundamental para el éxito de la expedición.

Al final del álbum de fotos adjuntamos un perfil del recorrido y unos datos generales de distancias, desniveles y tiempos empleados, todo ello realizado por Josep Maria Ripoll.

Adjuntamos dos magníficas crónicas de Jordi Requena y Quim Cassany, que muestran sus valiosas experiencias sobre la caminata.

Crónica de Jordi Requena

Ánimo, que ya queda poco!

Estas fueron las consideradas palabras que muy amablemente nos dedicaron un grupo de excursionistas que nos cruzamos pasada la ermita de Castell-llebre, aproximadamente en el km 1 de nuestra aventura. Evidentemente, desconocían la cruel ironía de sus palabras, ya que apenas acabábamos de comenzar una marcha que nos esperaba con 100 km de distancia por recorrer. La dificultad pero, no sólo correspondería a la distancia, sino también a los imponentes y simpáticos 6.000 y pico metros de desnivel positivo repartidos entre caminos más propios de fugitivos que de marchantes acostumbrados a la montaña.

El grupo de intrépidos estaba formado por: Xevi Bosch, sin el que no hubiéramos podido cumplir el reto gracias a que nos iba acompañando con el coche para hacernos de indispensable avituallamiento móvil en diferentes puntos del recorrido; Josep Maria Ripoll, auténtico jabalí de la montaña, impulsor e ingeniero de la propuesta; Salva Lorda, voz de la experiencia en carreras de resistencia; Quim Cassany, que en menos de un año ha sido capaz de adentrarse exitosamente en el mundo de las carreras de montaña, y un servidor, Jordi Requena .

La expedición comenzó con una inesperada visita al pueblo de La Cellera de Ter, debido al olvido de Josep Maria, de la bolsa con todos los utensilios, seguramente por los nervios. Después nos dijo que había sido uno de las pocas veces en su vida que había preparado la bolsa la noche anterior, para no dejarse nada, y sencillamente al día siguiente se lo dejó todo; toda la bolsa en la calle, ante la puerta de su casa. Evidentemente dos horas más tarde estaba todo en el mismo lugar donde lo había dejado (ventajas de vivir en un pueblo).

Con todo, pudimos iniciar el recorrido desde el puente de Oliana a las 11 de la mañana, tal y como estaba previsto. Veintiocho horas después finalizábamos el recorrido al llegar a Sant Julià de Lòria, habiendo pasado por lugares tan emblemáticos de la ruta del Camino de Andorra como son: el pueblo de Peramola, Pallerols, la casa del Corb, la casa de Aubenç, Fenollet, donde nos esperaban unos alentadores macarrones caseros calientes para cenar, el collado de Santa Fe, el collado de Ares, la Collada de la Torre, el collado de la Cabramorta, Mas Alins y finalmente Sant Julià de Lòria, completando íntegramente la ruta del Camino de Andorra.

A lo largo del camino nos iban esperando mil y un obstáculos para superar: caminos inundados, puentes rotos, tramos poco o nada trazados, barrancos para trepar, todo para acabar de aliñar con el cansancio acumulado y el frío y el sueño de la noche. He de reconocer que los momentos más duros a nivel personal los experimenté en el collado de Ares, donde después de llegar de una subida digna de carrera de kilómetro vertical, nos esperaba un fuerte viento frío poco habitual en verano, cuya compañía compartimos durante buena parte del camino de bajada.

Podría ocurrir que nuestra aventura no fuera sino el disparo de salida que inspire otros intentos para superar la marca de 28h. Espero que este corto relato de nuestra experiencia, pueda servir para encender la motivación de aquellos audaces que quieran intentarlo. Pienso que la propuesta es suficientemente estimulante: los 100 km íntegros del Camino de Andorra en menos de 28h. El reto está lanzado.

Crónica de Quim Cassany

Una vez terminada la aventura puedo asegurar que la ruta del Camino de Andorra es un mundo aparte en relación a las convencionales marchas de resistencia. Se trata de una caminata de unos 100 km que has de ganar de 1 en 1, donde hay kilómetros llanos poco trazados que se hacen más lentos que los kilómetros verticales. Y es que hay que tener en cuenta que se trata de una vía de escape hacia Andorra de fugitivos y que, por tanto, el camino más fácil y rápido no es, en general, la opción correcta.

Con esto tampoco quiero asustar a nadie porque, al fin y al cabo, las imágenes y sensaciones que te quedan pasados ​​unos días serán las de esos momentos vividos más intensamente. Y, de hecho, se podría decir que la gran concentración de estos tramos llanos más complicados se desarrollan del km 70 al 80, una vez superada la montaña de Ares. Para hacerse una idea, entre las dificultades de este tramo se encuentran ríos los cuales debes atravesar poniendo pie en el agua, campos de maíz de un kilómetro de longitud que no te dejan otra opción que cruzar por el medio (y que como están recién regados, el resultado es equiparable al de tirarte a una piscina) e inmensos campos donde las plantas altas y húmedas te pueden acabar de remojar todas las zonas que habías conseguido mantener secas. Por estos motivos, ahí va una recomendación para todos los que se animen a hacer esta ruta: en el tramo de Cal Pallarès hasta Can Grau cámbiate el calzado, de forma que no tengas que hacer los últimos picos con los pies empapados.

Ahora, entrando en un terreno más personal, me gustaría comentar las dificultades que me encontré a lo largo de las 28 horas haciendo un repaso por encima de todo el recorrido. En mi caso, los primeros 50 km me pasaron volando, las horas bajaban que ni te dabas cuenta. Debo reconocer, sin embargo, que gran parte del mérito lo tenían los macarrones que sabía que nos esperaban en Fenollet. De esta primera mitad de la ruta lo que es obligatorio destacar es la subida a la casa de Aubenç: una subida de más de 600 metros positivos en un par de kilómetros.

En la segunda parte de la ruta es donde me empezaron a aparecer todos los males, principalmente un fuerte dolor en la planta de los pies, pero que no impedirían seguir tirando adelante. ¿El principal culpable? Ares. Ya era completamente oscuro cuando empezábamos a subirlo, y en el fondo lo agradecíamos, ya que hacía que no viéramos todo lo que aún quedaba hasta la cima. Para quien no lo haya hecho nunca, Ares es una montaña que de entre sus principales características destacaría que una gran parte de la subida es piedra suelta, lo que implica que un paso mal hecho te tira un par de pasos hacia atrás; otra característica a tener en cuenta es que en unos 3 km subes más de 900 metros. Una vez arriba del Ares cometimos un error importante: parar a descansar. No nos habíamos dado cuenta de que la temperatura había descendido considerablemente, cosa que de momento no notábamos porque habíamos estado haciendo un gran esfuerzo en la subida, pero el hecho es que estábamos a unos 10-12 grados, aunque mi sensación térmica era de -20 grados. Este descanso, tanto lo agradecieron nuestras piernas como lo maldijeron nuestras defensas. Bueno, menos las de Salva que iba tan tranquilo en manga corta. A partir de aquí, nos esperaba una larga bajada donde lo único visible sería la luz de nuestros frontales y la luz de las muchas estrellas que nos acompañaban esa noche. Una vez terminado el descenso y superados los 10 km de Cal Pallarés a Cal Grau (que ya he comentado al principio) sólo quedaban los 20 últimos kilómetros, hasta Sant Julià de Lòria. El problema más importante en estos últimos kilómetros son todas las horas que ya llevabas encima: las piernas ya estaban doloridas y sobre todo los pies que ya se quejaban más, lo que me dificultaba bajar a buen ritmo las zonas más técnicas. En las últimas subidas hay fuertes pendientes, pero son de bastante buen hacer comparado con Aubenç o Ares, lo que facilitaba mucho las cosas a estas alturas.

Como conclusión, podría decir que para mí la principal dificultad de la ruta han sido los fuertes desniveles con mucha piedra (que se traducía con un fuerte dolor en los pies), las 28 horas (más del doble de mi máximo de horas caminando) y el frío que he pasado por la noche. Hay que decir que las dificultades que hubieran podido aparecer son muchas más (hambre, sed, más cansancio al llevar más peso…) si no hubiera sido por Xevi, que nos hizo de avituallamiento en unos 10 puntos del recorrido con todo lo que necesitábamos y más. Estos avituallamientos eran imprescindibles para seguir adelante hasta el final y no dejarlo. Gracias Xevi!

Ya para terminar, me gustaría agradecer a Josep Maria, Salva, Jordi y Xevi por invitarme a esta aventura. Y también animar a todo el que le guste la montaña a hacerlo o, mejor aún, a superar las 28 horas, que se puede hacer bien con una buena planificación y entrenamiento. Nosotros ya tenemos ganas de volver para bajar alguna hora al cronómetro!

Notas

1. Respecto a las zonas del Km 75 al 80, desde la Borda del Riu hasta el Golf de Aravell, debemos decir que los propietarios de esta zona han ocupado y sembrado el antiguo camino ganadero paralelo al río de Aravell lo que dificulta el avance por este antiguo camino. Estamos en trámites para que desbloqueen esta cañada, ya que de otra forma deberíamos dar una vuelta considerable por otros caminos nuevos que se han hecho posteriormente.

2. Podéis tener más información en: http://ca.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5205226

3. Mira también el recorrido desde helicóptero: http://www.pallerols-andorra.org/video.asp?ART_ID=450&idioma=es