Cabó-Ares-Baridà-Noves de Segre
A las 10 de la mañana del sábado 13 de febrero nos encontramos en Organyà 37 personas para hacer la Caminata prevista por este segundo sábado de mes. Nos dividimos en dos grupos: unos que subirían a pie desde el Valle de Cabó y los otros que irían en dos coches todo-terreno hasta Ares, donde nos encontraríamos pasadas la una de la tarde.
De Lleida vinieron 13 personas: Paco Penella con su hijo Edu, que con 7 años y 4 meses es el niño más pequeño que ha subido a pie hasta el pueblo de Ares; Pipo Margalef, Agustín Iglesias, Santi Arribas con sus hijos Andreu y Francesc, Mn. Carlos Palos, Àlex Gratacòs, Pere Raventós, Jacobo Juárez, Javi Gual y Pol Serveto. De Barcelona fueron 20: Jordi Pérez, Ignasi Forcada, Lluís Segarra, Toni Safont, Antoni Marcuello, Cèsar de Pablos, Javier Comella, Jordi Piferrer, José Juan Crespo, Javier García Arevalillo y su padre José Joaquín García; Joaquim Manich y su hija María, y finalmente la família Luis Jaureguízar y Gloria Gratacós con sus hijos Tomy, Javi, Belén, Nacho y Míriam. De Terrassa: Àlex Costa; de Igualada: Octavio Rico; de Solsona: Josep Vilaseca y de Tarragona: Xavier Vivas.
A las 10,30 iniciamos la Caminata desde la carretera de Cabó, cerca de la casa de la Oliva. En poco menos de tres horas de subida continua llegamos al pueblo de Ares. A media subida descansamos y leímos algunos documentos históricos sobre la expedición de 1937. Tenemos que destacar el fuerte padecimiento de San Josemaría en esta subida a Ares.
Los que subieron en coche todo-terreno no pudieron llegar hasta Ares por la gran cantidad de nieve que había en la pista de acceso al pueblo, así que resolvimos continuar a pie hasta encontrarlos.
Hacia las 14 h pudimos comer todos juntos bajo el Collado de Ares, protegidos del frío viento de este 13 de febrero. Después del almuerzo, celebramos con un magnífico pastel el octavo aniversario del nacimiento de Belén Juareguízar.
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Hacia las 15,30 continuamos la marcha hasta Noves de Segre, donde llegamos pasadas las seis de la tarde. Acto seguido con los coches que nos esperaban llegamos a Organyà donde Mn. Carlos Palos, de Lleida, celebró una misa.
Por el camino de bajada pudimos ver la nueva Borda de Conorbau, reconstruida hace menos de un año, donde descansó la expedición de 1937. También pasamos por la Borda de Baridà y por la casa de Baridà.
En definitiva, una larga Caminata de 15 Km con desniveles de unos 1000 m de subida y otros 1000 m de bajada, y más de 6 horas de camino, con unas espléndidas vistas sobre el valle de Cabó y el valle del Segre y que nos permitieron revivir antiguas historias de esta zona tan salvaje y solitaria, y de tan difícil acceso.
Adjuntamos una parte del Diario de Antonio Dalmases, uno de los expedicionarios del año 1937:
Así andaremos tres o cuatro horas siempre igual, con breves descansos, hasta el fondo del valle, con el correspondiente río [el río de Cabó], que hay que andar descalzos. Luego a subir por un monte pelado [la montaña de Ares]. Empezamos, bien satisfechos de cambiar y haber salido de aquel bosque horrible, pero pronto el cansancio se nota. Parece que no ha de acabar nunca esta subida. El frío del agua deja los pies ateridos. Nos paramos cada quince o veinte minutos. La sed nos tortura. Yo voy chupando mis manzanas, entreteniendo un trozo en la boca tanto tiempo como me es posible. Circulan las botas y la botella de coñac, pero el vino pronto se acaba y el sufrimiento aumenta, además a medida que vamos subiendo, el frío es más fuerte; cuatro horas dura este calvario. En la cima hay una casa [la primera casa que se encuentra en el pueblo de Ares es Cal Fiter, con su corral enfrente], donde hemos de recoger a un muchacho y, mientras le esperamos, entramos en la cuadra. Allí, sobre la paja y entre los animales dormidos, comemos un poco […]. Ahora sí que hace frío. Nos estremecemos y tiritamos. Silba el viento […]. Empieza a amanecer y el suelo está completamente blanco de escarcha; una balsa que encontramos tiene una capa de hielo que cuesta romper para poder beber en ella.
Estamos ahora a vista de Seo de Urgel y la claridad es ya grande; apretamos el paso y pronto llegamos a las siete de la mañana a una casa abandonada que ha de cobijarnos hoy [la Borda de Conorbau, desde donde se ve la Seu d’Urgell] […].
Entramos y vemos la casa que no tiene más que un standard de un piso abandonado. Cada uno busca un sitio donde tenderse, yo como un poco, cambio el calzado y me tiendo en un pesebre: no puedo moverme pero estoy relativamente bien, hay unas ramas que me sirven de colchón, la mochila para apoyar la cabeza y la manta y el pluma para taparme. Las órdenes para hoy son severísimas, no podemos hablar alto ni salir de la casa. Pronto el cansancio me vence y después de las catorce horas que hemos andado, mi lecho me parece una cama de verdad […]. Aquel día fue larguísimo, pues lo pasamos viviendo y durmiendo en un establo oscuro y con mal olor. Veíamos la luz del día sólo por una ventana que nos dejaba ver Seo de Urgel, con sus miles de carabineros vigilando […] y las cumbres nevadas de Andorra, nuestra tierra de promisión.
























M’ho vaig passar moltbé, però i avía un petitet problema. (queia a cada vaixada de gel!!!!!)
Me hu vaig passar be, lo dolent es que em baig fer mal a les cames i no vaig a arribar a noves de segre pero espero poderi na una altra vegada pero arribar fins a noves de segre ho mes.
Me ha agradat molt el reportatge , felicitats jordi.
Els videos son sempre interesants, pero aquests dos, sembla que es traben molt sovint
Felicitats Jordi. Gran reportatge.Gran dia. Gran ambient. Grans persones.
Un dia esplèndid i una excursió llarga però molt agradable. Qui es va aixecar ben cruixit el dilluns?
Quina pena haver-me perdut aquesta sortida!!!! Espero trobar-vos a la següent