Con motivo de la próxima Caminata que haremos el día 13 de febrero a Ares y Baridà, Amadeu Rocamora, que a menudo nos acompaña a caminar, nos envía, a petición nuestra, una leyenda popular sobre la casa de Cal Fiter, del pueblo de Ares, que intenta explicar por qué Cal Fiter fue una casa tan rica e importante. Dice así:

Resulta que un día de verano, al atardecer, se presentaron en Cal Fiter de Ares unos señores forasteros que les pidieron alojamiento. Los de cal Fiter les ofrecieron una buena cena y las mejores camas de su casa. Los misteriosos forasteros no desvelaron el objetivo de su visita en aquel rincón del mundo que era entonces Ares, y que continúa siendo ahora. Durante la cena, preguntaron por el camino que habían de seguir para llegar a la tartera de la Moixella. Se lo hicieron contar a diversos miembros de la familia y ponían mucho interés en los detalles de las explicaciones.

Cuando los visitantes se habían ido a dormir, los Fiter se reunieron en consejo de familia para decidir qué debían hacer. ¿Qué hacían unos señores tan elegantes en Ares? ¿Por qué no les daban una explicación clara sobre su visita? ¿A qué venia tanto interés por saber cómo se iba a la tartera de la Moixella? ¡Si allí solo había piedras! ¿I si había algo más? Decidieron que ellos descubrirían si había algo mas.

Al día siguiente, los varones de la familia se levantaron cuando aun era oscuro y con gran cantidad de herramientas se dirigieron a la Moixella. Cuando empezó a clarear ya estaban en plena faena, levantando piedras y más piedras. Mientras tanto los forasteros dormían a pierna suelta sin sospechar nada. Cuando los visitantes se despertaron, el sol ya estaba muy alto y las mujeres de Cal Fiter les habían preparado un suculento desayuno, que ellos apreciaron muchísimo. Aun estaban comiendo que llegaron los hombres de la casa y contaron que venían de trabajar en unos campos con mucho pedregal y que estaban muy cansados, por lo que venían con mucha hambre para hacer un buen desayuno y reemprender el trabajo más adelante.

Bien comidos y bien bebidos, los forasteros pagaron la estancia, pidieron las últimas indicaciones para llegar a la tartera de la Moixella y partieron rápidamente. A partir de aquel día, en cal Fiter las cosas fueron de otra manera. De los señores que habían llegado al atardecer de un día de verano no se supo nunca nada más. Si fueron a la Moixella para buscar alguna cosa es bien seguro que no encontraron nada. Desde aquella mañana, el tesoro de la Moixella quedó bien guardado en la casa de cal Fiter.

Nota de Amadeu Rocamora

Cal Fiter de Ares, fue una de las familias más destacadas del Alt Urgell. En el siglo XVIII ya vivían en Organyà, en Cal Fiter actual ca l’Ermenter, y más tarde se trasladaron a la Seu d’Urgell. Un descendiente del matrimonio Fiter de Ares y Rossell de Andorra, fue Antoni Fiter Rosell (1706-1748), que fue Veguer Episcopal en Andorra durante más de 10 años y que es sobretodo famoso por ser el autor del Manual Digest, el primer compendio de historia de Andorra, de sus usos y costumbres y de sus leyes, y al mismo tiempo un libro de consejos para el futuro gobierno del país, aprovechando las experiencias del pasado.