Una fiesta universal con asistentes de Uganda, Kerala, Colombia, Pamplona, …
Sábado, 23 de noviembre, se celebró en Pallerols de Rialb la tradicional Fiesta del Encuentro de la Rosa, organizada por la Asociación de Amigos del Camino de Pallerols de Rialb a Andorra.
La celebración empezó a las 11:45 con la proyección de un nuevo documental sobre la aventura de San Josemaría en su camino de evasión hacia Andorra, debido a la persecución religiosa en la España republicana durante la guerra civil española de 1936-39. En el vídeo se resaltan las dificultades y sufrimientos que sufrieron los componentes del grupo en el que iba San Josemaría y en especial se describe la angustia que el santo experimentó la noche del 21 al 22 de noviembre de 1937 ante la duda de si estaba o no haciendo la voluntad del Señor continuando su camino hacia Andorra. La rosa que encontró en el suelo de la iglesia, en la madrugada del día 22, le llenó de paz y le confirmó en su decisión de continuar su camino hacia Andorra, seguro que estaba haciendo la voluntad de Dios.
Después, hubo una visita guiada a la rectoría y la iglesia, y a continuación tuvo lugar la procesión con la imagen de la Virgen del Rosario en torno a la iglesia, cantando los Gozos de la Virgen del Roser de Pallerols.
Una vez dentro de la iglesia, se celebró la misa presidida por Mn. Rubén Mestre, sacerdote del Opus Dei, y concelebrada con otros siete sacerdotes: Tadeo Ssemanda, de Uganda (África); Christudas Nesayyam, de Kerala (India); Edward Vélez, un sacerdote dominico de Colombia, y Constantino Anchel; todos ellos procedentes de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, en Pamplona. También concelebró Mn. Jesús Mari Pons, de Barcelona, y los dos estimados sacerdotes de Ponts: Mn. Bonifaci Fortuny, rector de Pallerols de Rialb, y Mn. Pere Morales, rector de Ponts.
En la homilía, Mn. Rubén glosó el evangelio de la misa recordando que María se fue decididamente a la montaña. También nosotros hemos subido a la montaña de Pallerols, donde hemos descubierto -como ella- la ayuda de Dios para superar las contradicciones del camino, como fue también el caso de San Josemaría en momentos muy duros de su vida, que encontró en Pallerols el consuelo y las caricias de la Virgen. Igual que San Josemaría también nosotros debemos pedir a la Virgen María su signo de la rosa, para que podamos encontrar y seguir el «camino personal» que nos marca Dios.
Al finalizar la Eucaristía, nos trasladamos todos al cementerio donde Mn. Bonifaci dirigió una oración por los difuntos de Pallerols y pidió la protección de María en nuestras vidas. Se cerró la fiesta con el canto del Rosa de abril.
Algunos de los asistentes comieron en la escuela de Pallerols y otros fueron a los pueblos y masías de alrededor.
A las 4 de la tarde, hubo el rezo del Rosario y la veneración de las reliquias de San Josemaría.
Como cada año, fue una fiesta entrañable, con la asistencia de unas 80 personas, en un día de niebla y frío como corresponde a la época del año y que nos permitió revivir aquellas jornadas de noviembre de 1937 cuando San Josemaría pasó por estos lugares del prepirineo catalán.





























Como cada año, excelente reportaje.
Muchas gracias, porque aún sin haber estado físicamente participamos de la fiesta.
Fantástico reportaje y enhorabuena a todos los asistentes. No acabamos de darnos cuenta del privilegio que supone tener tan cerquita Pallerols cuando ya miles de personas de todo el mundo viene a visitar este pedacito de tierra en la historia de la Obra. Ojalá
podamos vernos en la próxima.
En hora buena ! Que envidia os tengo…