72 años después, misa en la Ribalera

El pasado 28 de noviembre hicimos la Caminata desde Pallerols a la Ribalera, siguiendo el mismo itinerario que hizo San Josemaría la noche del 27 y la mañana del 28 de noviembre de 1937.

Salimos de Pallerols a les 9,30 de la mañana en dirección a la Cabaña de San Rafael. Allí se leyeron algunos textos históricos correspondientes a la salida, la noche del 27. De la Cabaña nos dirigimos hacia Montlleví. Antes de llegar a la casa hay que atravesar una valla del coto de caza. Nos vinieron a abrir la puerta y pudimos pasar por la finca sin mayores problemas, mientras contemplábamos las excelentes panorámicas sobre el monte Aubenç y los valles del Rialb y del Segre.

Continuamos avanzando hacia el Corb, pasando por la Font dels Avellaners y la casa de Torrent, y cruzando Coll de Mu, atravesando el Torrent de las Caubes y dejando atrás la casa de Santpou, llegamos a las 14,30 a la Espluga de les Vaques, en el Barranc de la Ribalera, en donde volvimos a leer más documentos históricos que nos transportaron a los acontecimientos del año 1937.

A continuación, D. Benito Badrinas celebró la misa, como hiciera San Josemaría en este mismo lugar ahora hacía 72 años, cuando llegó a la Ribalera el día 28.

Lo recordó uno de los expedicionarios, Antonio Dalmases, que en su diario del año 1937 escribía:

Aquí tiene lugar el acto más emocionante del viaje: la Santa Misa. Sobre una roca arrodillado, casi tendido en el suelo, dice un sacerdote, que viene con nosotros, la Misa. No la reza como los otros sacerdotes de las Iglesias. Habla las oraciones en voz alta, llora casi y nosotros le imitamos, unos tendidos, otros arrodillados (…) Nunca he oido misa como hoy, no sé si por las circunstancias o porque el celebrante es un Santo.

Acabada la misa, hicimos una buena comida, ya que sobretodo algunos de los caminantes venía con abundantes provisiones pensando en los demás. Entre estos benefactores hemos de citar a Salvador Taló que vino des de Matadepera cargado con suculentos manjares.

En resumen, fue una espléndida Caminata, por la calidad de los caminantes, el buen tiempo que tuvimos, los magníficos paisajes y los recuerdos y vivencias sobre la expedición de San Josemaría, y también de tantas otras expediciones que pasaron por estos mismos lugares de noche, con grandes temores y sufrimientos.

La ida la hicimos siguiendo el itinerario del Camino de Andorra, que está señalizado con los colores azul y amarillo. Para el regreso seguimos el camino que hizo el guía de la expedición, Josep Cirera: desde la Ribalera a Juncàs. Este último recorrido está señalizado con círculos amarillos.

En total fuimos 18 personas: tres de Igualada, 13 de Barcelona, uno de Tarragona y uno de Solsona.

Os esperamos a la próxima Caminata del día 12 de diciembre: Subida al Aubenç por la Canal de la Jaça, montar un Belén en la Casa de Aubenç y comer una buena Paella, que irá a cargo de los especialistas de Igualada y Lleida.