El grupo de mujeres en Pallerols

 

Un grupo de mujeres que visitaron Pallerols escriben lo siguiente:

“Ayer redescubrimos la grandeza de Pallerols gracias a la magnífica visita guiada por Ramón.

Supo introducirnos en el año 1937 a través de sus explicaciones, de las estancias tan cuidadosamente conservadas, de la ermita, de la pequeña exposición y del vídeo. Todo contribuyó a que aquellos acontecimientos cobraran vida.

De un modo muy especial, nos impresionó el “horno” donde san Josemaría pasó una de las pruebas más decisivas de su vida.

 

En el interior del “horno”

 

Al visitar la iglesia, también nos impresionó el lugar donde encontró la rosa, signo de la protección de la Virgen. Son lugares que conmueven profundamente.

Vale la pena venir a Pallerols. Su extraordinaria belleza natural y el clima de recogimiento e intimidad que se respira hacen muy presente a san Josemaría y a quienes lo acompañaron en aquellos días.

Aquí es fácil redescubrir unas raíces profundamente arraigadas en el único deseo de San Josemaria: hacer la voluntad de Dios.

¡Gracias, Ramón, y gracias a todos los que hacéis posible que este lugar siga acogiendo y ayudando a tantos peregrinos!»

 

Y un grupo de amigos que también visitaron Pallerols escriben lo siguiente:

“Ayer tuvimos la inmensa fortuna de visitar Pallerols un grupo de seis amigos formado por Nicolás, Carlos, Fran, Miguel Ángel, José Antonio y Luis. Escribimos estas líneas con el corazón lleno de gratitud y una profunda admiración por la experiencia tan extraordinaria que pudimos vivir.

La visita superó con creces todas nuestras expectativas gracias a las emotivas explicaciones de Ramón Camats sobre los pasos de san Josemaría en estas tierras. Revivir al detalle lo acontecido durante las duras jornadas de los días 19, 20, 21 y 22 de noviembre de 1937, nos trasladó a aquellos momentos de incertidumbre, refugio y discreción que vivió el grupo de expedicionarios en Peramola y en la masía de Vilaró. El punto culminante de nuestro recorrido fue revivir los hechos de la noche del 21 al 22 de noviembre en Pallerols. Escuchar el relato de la profunda zozobra interior de san Josemaría y el posterior hallazgo de la rosa de madera estofada en el suelo de la iglesia nos conmovió profundamente.

 

El grupo de hombres en el interior del “horno” de la rectoria de Pallerols.

 

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Ramón Camats. Regresamos encantados y con el firme deseo de difundir esta inolvidable visita.”