{"id":112726,"date":"2018-05-06T00:00:00","date_gmt":"2018-05-05T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/c69ee985-8446-4709-aac9-1db99b990513.xn--hek.dev\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/"},"modified":"2024-02-18T20:32:25","modified_gmt":"2024-02-18T19:32:25","slug":"lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/","title":{"rendered":"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra"},"content":{"rendered":"<p><strong><font>Con el libro \u00abCamino de Liberacio\u0301n\u00bb sigue el itinerario y los textos de la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra<\/font><\/strong> <\/p>\n<p><font> <\/font><a href=\"file:\/\/\/D:\/Carpeta%20d'us%20sovint\/Tots%20els%20llibres\/01%20Llibres%20Pas%202018\/01%20Camino%20de%20Liberacio\u0301n%202017\/Resum%20en%20castella\u0300%20sense%20fotos%2022.11.2017.doc#_Toc242684883\"><strong><font>San Josemari\u0301a en Andorra<\/font><\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>(Ver \u00ab<a href=\"http:\/\/www.pallerols-andorra.org\/noticia.asp?idioma=es&amp;ART_ID=715&amp;palabraClave=&amp;clave=&amp;menu1=NOTICIAS\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><font>Camino de Liberacio\u0301n<\/font><\/a>\u00bb pp 135-191)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Jueves, 2 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El di\u0301a 2 de diciembre, sobre las 9 de la man\u0303ana, llegan a Sant Julia\u0300 de Lo\u0300ria. Nos lo cuenta <strong>Juan Jime\u0301nez Vargas<\/strong> en el <strong>Diario<\/strong> de este di\u0301a en el que escribe:<\/p>\n<\/p>\n<p>Apenas comenzo\u0301 a hacerse de di\u0301a, salimos camino de San Julia\u0301n. Rezamos una parte del Rosario, andando. I\u0301bamos muy despacio, porque el estado de Toma\u0301s y Manolo no permiti\u0301an ma\u0301s velocidad. Adema\u0301s contempla\u0301bamos el Pirineo. Era mucha el hambre que teni\u0301amos, pero estos artistas se olvidaban de comer. Miguel asegura que es el mejor paisaje que ha visto. <\/p>\n<p>Cuando ya esta\u0301bamos a la vista del pueblo, oi\u0301mos, por primera vez desde que empezo\u0301 la guerra, las campanas que tocaban a Misa. Pensamos asistir, pero, con lo que tardamos, tuvieron tiempo de terminar la Misa y cerrar la iglesia.<\/p>\n<p>Un chiquillo pequen\u0303o nos sirvio\u0301 de cicerone: era una especie de aprendiz de gui\u0301a, con un palo debajo del brazo como si llevara la escopeta, y saltando las rocas como una cabra.<\/p>\n<p>A la entrada del pueblo, la polici\u0301a francesa nos pidio\u0301 la documentacio\u0301n.<\/p>\n<p>De alli\u0301, a la oficina de polici\u0301a, que nos preparara\u0301 los documentos para poder circular por Francia.<\/p>\n<p>Despue\u0301s el desayuno: queso, cafe\u0301 con leche y pan blanco, esponjoso. Ante ese desayuno, no podemos por menos de recordar a los de Madrid. Vemos algunos escaparates abarrotados de chocolate; y el Padre, que siempre tiene presentes nuestras debilidades, compra unas pastillas que nos saben a gloria. <\/p>\n<p>Estuvimos con el cura de S. Julia\u0301n, que nos abrio\u0301 la iglesia un momento para hacer la visita. La primera vez que visitamos una iglesia no profanada, desde julio del 36.<\/p>\n<p>A las once salimos, para Andorra la Vieja y Escaldes.<\/p>\n<p>En Escaldes nos hospedamos en el hotel Palaci\u0301n. Despue\u0301s de comer, volvemos a Andorra, a poner un telegrama al hermano de Jose\u0301 Mari\u0301a, a San Juan de Luz; y a ocuparnos de la vacuna y los retratos, que nos exigen los gendarmes.<\/p>\n<p>En el camino encontramos al cura de Andorra la Vieja. Es la primera vez que vemos una sotana, desde que comenzo\u0301 el movimiento.<\/p>\n<p>Nada ma\u0301s cenar, rezamos las Preces. El Padre dice que nos acostemos y rece cada uno el rosario por su cuenta en la cama, aunque se duerma antes de terminar. Creo que nadie llego\u0301 a empezarlo. Lo que me extran\u0303a es que no nos durmie\u0301ramos quita\u0301ndonos las alpargatas.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Viernes, 3 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El di\u0301a 3 de diciembre despiertan en el hotel Palacin, de Escaldes-Engordany.<\/p>\n<p>En esta poblacio\u0301n los veintitantos fugitivos de la expedicio\u0301n se repartieron entre los hoteles Palacin y Muntanya, que esta\u0301n el uno enfrente del otro. El grupo de san Josemari\u0301a se instalo\u0301 en el hotel Palaci\u0301n ocupando cuatro habitaciones de dos camas, algunas de las cuales dan al ri\u0301o y otras a la calle, segu\u0301n se deduce de los documentos histo\u0301ricos. Se distribuyeron de dos en dos: San Josemari\u0301a y Juan Jime\u0301nez Vargas, Pedro Casciaro y Francisco Botella, Jose\u0301 Ma Albareda y Miguel Fisac, Manuel Sainz de los Terreros y Toma\u0301s Alvira.<\/p>\n<p>En el hotel Palaci\u0301n vivi\u0301an tambie\u0301n por aquellos di\u0301as algunas de las personas citadas en el <em>Diario<\/em>: el coronel Rene\u0301 Baulard que era el jefe de las fuerzas francesas que aseguraban el orden en el Principado; el gui\u0301a de la expedicio\u0301n Josep Cirera que habitualmente se alojaba en este hotel, como nos ha comentado personalmente y se deduce tambie\u0301n de los relatos del <em>Diario<\/em>; el Sr. Manuel Cerqueda, director de un banco de Sant Julia\u0300 de Lo\u0300ria; el cun\u0303ado de un banquero de la Seu de Urgell que tambie\u0301n era cun\u0303ado del Vicario General de la dio\u0301cesis de Urgell.<\/p>\n<\/p>\n<p>Este di\u0301a escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Jose\u0301 Mari\u0301a Albareda<\/strong>, que resumimos a continuacio\u0301n:<\/p>\n<\/p>\n<p>Primer despertar en lecho con sa\u0301banas, y al repicar de una campana. El desgaste fi\u0301sico ha sido tan brutal, que haci\u0301a falta este largo dormir de diez o ma\u0301s horas, dormir macizo, hondo, restaurador. A las ocho, nos levantamos tras el \u00abPax\u00bb, que nos ha dicho el Padre. Y vamos a la Misa que el Padre celebra, en la iglesia de Escaldes. Es la primera Misa que oi\u0301mos en una iglesia; y este retorno a la normalidad litu\u0301rgica llena de emocio\u0301n.<\/p>\n<p>Durante los meses pasados, meses de vandalismo contra todo lo divino, hemos encontrado y conservado y llevado al Sen\u0303or, como a hurtadillas y en secreto: le vei\u0301amos en tal piso, en tal ocasio\u0301n. Isidoro, en Madrid, por tele\u0301fono, me deci\u0301a a veces: \u00abman\u0303ana, a las ocho y media, te espero en mi oficina\u00bb&#8230; ; que si me ha visto la portera, que si chocara\u0301 el ir pronto a tal casa&#8230; Pero ahora vamos a la Casa del Sen\u0303or, donde esta\u0301 siempre; donde esta\u0301 con el decoro que prescribe la Iglesia; donde hay fieles, concentracio\u0301n de plegarias, recogimiento. \u00a1Sen\u0303or, vuelve pronto a las iglesias devastadas!<\/p>\n<p>El Padre celebra por primera vez con ornamentos y le ayuda Juan. Celebra la Misa de San Francisco Xavier, y, al dar gracias, nos recuerda que es el santo de Monsen\u0303or Lauzurica.<\/p>\n<p>Desayuno normal: cafe\u0301 con leche, azu\u0301car y pan tostado, en abundancia. Luego, vamos a hacer algunos encargos a Andorra. Pasamos, en Escaldes, por el colegio Meritxel y vemos, detra\u0301s, un oratorio de S. Benito. Entramos: sencillo, selecto en su ornamentacio\u0301n. Creo que alli\u0301 esta\u0301 el nu\u0301cleo de Montserrat emigrado; acaso, guardada la imagen de la Virgen.<\/p>\n<p>Recorremos el kilo\u0301metro que nos separa de la capital, admirando otra vez la belleza gigante del valle. En la farmacia, Juan adquiere un medicamento, que no cobran, en obsequio a los evadidos de la persecucio\u0301n. Necesitamos certificado de estar vacunados y fotografi\u0301as, para el documento que permitira\u0301 atravesar Francia. En una oficina, un doctor france\u0301s muy uniformado hace como que nos vacuna. Y se sacan las fotos. El Padre ha escrito una postal a Isidoro; postal que, como tiene la desgracia de ir a internarse en la zona roja, va redactada en \u00abestilo figurado\u00bb. Tambie\u0301n pone un telegrama al Obispo de Vitoria, para felicitarle.<\/p>\n<p>El rudo caminar ha destrozado los pies de Manolo y Toma\u0301s, sometidos ahora a tratamiento por Juan. Por eso, vienen de Escaldes a Andorra en coche. En coche que les brinda la cordialidad de un sen\u0303or. <\/p>\n<p>Y, al encontrarnos en Andorra, nos traen un telegrama acogido con entusiasmo; viene de S. Jean de Luz, dice: \u00abJacques Not ira\u0301 man\u0303ana a recogerlos\u00bb. (Firmaba el telegrama la marquesa de Embid).<\/p>\n<p>Se continu\u0301an los encargos, reducidos al mi\u0301nimum porque las pesetas \u00abbuenas\u00bb se cotizan a 0,60 franco; de las otras, en las tiendas, no se admiten a ningu\u0301n precio.<\/p>\n<p>Visitamos el museo, que contiene buenas ampliaciones fotogra\u0301ficas de Andorra. Y ya hace la hora de comer. Otra comida normal: pan, pan blanco, esponjoso, abundante, de harina. Por la tarde se recogen las fotografi\u0301as, y se va a la oficina a que nos \u00abdocumenten\u00bb ahora ya, un papel, pero bueno. Al regresar, se visita el Sen\u0303or. Tarea encomendada a esta tarde ha sido poner al corriente los diarios. Ha estado el gui\u0301a y ha contado detalles que desconoci\u0301amos. Un di\u0301a ma\u0301s tarde no se hubiera podido realizar el paso de la frontera, castigado la noche u\u0301ltima por ventiscas y nieve. Los carabineros anduvieron cerca ma\u0301s de una vez. El segundo ri\u0301o cruzado en la penu\u0301ltima jornada lo atravesamos por mal sitio, porque en el vado bueno esperaban los carabineros; el gui\u0301a vio luz y desvi\u0301o el rumbo. Y, el di\u0301a pasado en el bosque, los carabineros estuvieron en la casa de la familia del gui\u0301a, pro\u0301xima al bosque, casa de tradicio\u0301n contrabandista; les quisieron entretener, pero dijeron que teni\u0301an que vigilar aquellas proximidades.<\/p>\n<p>Se espera, durante la tarde, la llegada del coche pero la distancia de S. Juan de Luz es larga, y no extran\u0303a que no haya venido.<\/p>\n<p>Despue\u0301s de cenar, hay lectura de diarios; pero no nos hemos puesto todavi\u0301a al corriente.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Sa\u0301bado, 4 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Este di\u0301a escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Toma\u0301s Alvira<\/strong>. Lo resumimos a continuacio\u0301n:<\/p>\n<\/p>\n<p>Son las siete de la man\u0303ana y esta\u0301 nevando, cuando comienzan nuestras actividades de este di\u0301a. (&#8230;)<\/p>\n<p>Nos disponemos a cumplir nuestro primer deber: oi\u0301r la Santa Misa. Manolo y yo, equivocadamente, vamos a la Iglesia de Escaldes, sin saber que es en Andorra (distante un kilo\u0301metro del pueblo anterior) donde hoy ha de celebrar el Padre. De regreso a casa, nos explican la equivocacio\u0301n y nos dicen que en Andorra han estado tambie\u0301n en Misa cinco compan\u0303eros de penas y fatigas de nuestro viaje.<\/p>\n<p>El Padre ha quedado en Andorra a desayunar con el Sr. Cura que lo ha invitado. Despue\u0301s, acompan\u0303ado de Jose\u0301 Mari\u0301a, Miguel y Pedro, ha ido a visitar a los Padres Benedictinos de Montserrat que esta\u0301n en el Colegio Meritxel: amabili\u0301simos, les han ensen\u0303ado muy bonitas casullas de estilo antiguo.<\/p>\n<p>Hoy ha sido el di\u0301a dedicado a la correspondencia. Antes y despue\u0301s de comer se han escrito tarjetas en castellano, france\u0301s e ingle\u0301s, a familias y amigos (&#8230;).<\/p>\n<p>Durante todo el di\u0301a invade nuestro a\u0301nimo una pequen\u0303a zozobra: como no ha cesado de nevar, se habla con insistencia en el pueblo de que casi seguro que se ha cerrado el puerto de En Valira, que tenemos que atravesar forzosamente para ir a nuestro destino. Estamos desde ayer esperando el coche, que nos envi\u0301a el hermano de Jose\u0301 Mari\u0301a, y no llega. \u00bfNo habra\u0301 podido pasar? \u00bfEstara\u0301 mucho tiempo el puerto cerrado? \u00bfTendremos que permanecer aqui\u0301 varios di\u0301as? (&#8230;) hace un fri\u0301o intensi\u0301simo.<\/p>\n<p>El comedor es el sitio ma\u0301s confortable del hotel donde nos alojamos, debido a una estufa ele\u0301ctrica que proporciona una temperatura bastante agradable. Por eso, es en esta habitacio\u0301n donde nos reunimos para ir pacientemente dejando pasar las horas, hasta las seis que nos marchamos al oratorio de los Padres Benedictinos para hacer una visita al Santi\u0301simo.<\/p>\n<p>Las calles esta\u0301n cubiertas de nieve; no apetece andar por ellas, asi\u0301 que ra\u0301pidamente regresamos a casa, donde despue\u0301s de cenar con un apetito inmejorable (\u00a1hemos pasado tanta hambre!), nos vamos a nuestros lechos.<\/p>\n<p>En la calle sigue nevando.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Domingo, 5 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Pedro Casciaro<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Los Benedictinos de Montserrat, olie\u0301ndose que las cosas iban ponie\u0301ndose feas en Espan\u0303a, estos an\u0303os anteriores pensaron prepararse un apeadero en Andorra, donde poderse refugiar en caso de moti\u0301n o revolucio\u0301n. Se trata de un moderno hotel, capaz de alojar ciento y pico de hue\u0301spedes, que, en caso de peligro en Espan\u0303a, los Padres se refugien en el edificio. En frente tienen tambie\u0301n los hijos de San Benito un garaje y un colegio, con una capillita adosada. Ambos edificios esta\u0301n construidos con grandes mampostes desiguales y tejados de pizarra. La arquitectura es francamente de buen gusto y muy bien ambientada en el lugar. (&#8230;)        <\/p>\n<p>A su capilla nos hemos dirigido hoy, para que el Padre diga la Santa Misa, y nosotros oi\u0301rla. Este oratorio, que ellos usan para su vida mona\u0301stica, lo emplean tambie\u0301n para los chicos del colegio. Es una pieza rectangular de tonos azules pa\u0301lidos. Una mesa de altar de madera, sostenida por tres gruesos prismas rectangulares; cuatro candelabros de li\u0301neas quebradas, tambie\u0301n en madera; el Sagrario, cubierto con conopeo de color litu\u0301rgico, es otro prisma rectangular; y, como retablo, un cuadro en forma de tri\u0301ptico con nuestro Sen\u0303or crucificado y, a un lado, S. Benito y, a otro, Sancta Maria Mater Dei.<\/p>\n<p>(&#8230;) Regresamos al hotel, para desayunar, y comienzan nuestras conversaciones, a fin de resolver el problema de nuestra marcha.<\/p>\n<p>El coche enviado por el hermano de Jose\u0301 Mari\u0301a no llega, y sigue nevando. (&#8230;) A la una menos cuarto; \u00abtres cuartos de dotze\u00bb, dicen por aqui\u0301, hora de sentarnos a la mesa: comenzamos por atacar la imponente torre de pan. Fortalezas ma\u0301s altas sucumbieron. Cuando empiezan a servir el primer plato, ya tenemos cada uno dentro un par de trozos. Al poco, se abre la puerta del comedor: alzamos las cabezas y contestamos a las gentiles inclinaciones de un coronel france\u0301s (Monsieur le Colonel), que mide dos metros casi de altura.<\/p>\n<p>Hemos acabado los cuatro platos y el postre. Manolo sigue cazando, con sus dedos y por adherencia, las migas que han quedado en el mantel. Nos levantamos y nos dividimos en dos grupos: uno, formado por el Padre, Paco, Miguel y yo, se dirige a Andorra la Vieja, para visitar al Sr. Arcipreste; el otro grupo se esparce por los cuartos y el comedor.<\/p>\n<p>El Sr. Cura Pa\u0301rroco de Andorra vive en una casa de las ma\u0301s confortables de la plaza principal del pueblo. El primer di\u0301a nos recibio\u0301 en su despacho: una pieza pequen\u0303a, amueblada con una mesa de trabajo, una estanteri\u0301a-cajonera y unos cuadros a ma\u0301s de las sillas y del sillo\u0301n imprescindible. Uno de los cuadros representa a S. Ignacio celebrando la Sta. Misa, otro es la litografi\u0301a de la muerte de S. Francisco Xavier en las playas de China.<\/p>\n<p>Sobre la mesa de este despachito suele haber casi siempre un pun\u0303ado de cartas: es que el Sr. Cura ayuda a comunicarse a las familias situadas en ambas Espan\u0303as. Esta ayuda consiste en cambiar de sobre y franquearlas.<\/p>\n<p>Hoy el Arcipreste no nos recibe en el mencionado cuartito; tras de pasar una sala, con aspecto de comedor, bastante espaciosa, nos introduce en la cocina. (&#8230;) Una vez asi\u0301 recibido, se puede uno considerar inyectado en la corriente circulatorio-poli\u0301tica del Principado. (&#8230;) El batlle, el veguer y el notario episcopales son asiduos contertulios; y la hospitalidad del Arcipreste hace que nunca falte una taza de cafe\u0301 y una copa de ani\u0301s, servidos por el ama, que no hay que olvidar que es el jefe de derecho en aquella habitacio\u0301n.<\/p>\n<p>Comienza nuestra visita a las dos y pico; a las tres, se interrumpe, y todos acompan\u0303amos al Sr. Cura a la iglesia, donde se reza el Santo Rosario y una novena a la Santi\u0301sima Virgen. Nosotros asistimos desde el coro.<\/p>\n<p>Terminado el acto, regresamos a la casa parroquial, y tomamos cafe\u0301 y una copa de ani\u0301s. Hablamos de muchas cosas: de nuestras aventuras por la Espan\u0303a roja; del hambre en Madrid, de la situacio\u0301n en Andorra, &#8230;       <\/p>\n<p>La visita nuestra al Arcipreste duro\u0301 cinco horas y pasamos agradablemente la tarde.<\/p>\n<p>Regresamos a Escaldes, llegando a la hora de cenar: la torre de trozos de pan, las inclinaciones de cabeza, y, despue\u0301s de terminada la cena, rezamos en el cuarto ocupado por el Padre y Juan. Nos despedimos, y comenzamos cada uno en su cuarto (los cuartos eran de dos) a desvestirnos de aquellas prendas que llevamos sobre nuestros cuerpos tanto tiempo&#8230; : tenemos verdadera penuria de ropa; ni au\u0301n siquiera dos mudas tenemos cada uno; todo ha ido quedando en el camino. Salimos con peso excesivo en las mochilas y conforme aumentaban el cansancio, iba disminuyendo el nu\u0301mero de prendas. Alla\u0301, en aquel monte, los zapatos; luego, en la masi\u0301a, todo lo dema\u0301s.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Lunes, 6 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Manuel Sainz de los Terreros<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Amanece un di\u0301a esple\u0301ndido, lo que nos llena de alegri\u0301a, pues el puerto quedara\u0301 abierto y podremos continuar nuestro viaje hacia Espan\u0303a.<\/p>\n<p>Vamos a la capilla de los benedictinos, donde celebra el Padre; y, terminada la Misa, nos volvemos al hotel.<\/p>\n<p>A media man\u0303ana, hacemos todos la oracio\u0301n, siguiendo todos las palabras que nos dirige el Padre. Con esto y una parte de Rosario, se hace medio di\u0301a. Bajamos al comedor, donde el Sr. Cerqueda nos dice que man\u0303ana por la tarde podremos salir en autobu\u0301s, con otros de la expedicio\u0301n. Si fuera asi\u0301, hari\u0301amos noche en Lourdes y oiri\u0301amos alli\u0301 la Sta. Misa el di\u0301a de la Inmaculada.<\/p>\n<p>Estamos encantados, por poder salir por fin y por esta feliz coincidencia; y todo esto, con un sol magni\u0301fico, hace que rebose la alegri\u0301a en todos nosotros.<\/p>\n<p>Despue\u0301s de comer vamos a Andorra, a casa del pa\u0301rroco que nos ha invitado a tomar cafe\u0301. Primero hacemos la visita al Ssmo. y luego, mientras Miguel hace un apunte de la iglesia, los dema\u0301s nos calentamos en la cocina del Sr. Cura. Acabado el cafe\u0301 -y la copa-, nos acompan\u0303a el Pa\u0301rroco a visitar el Parlamento andorrano.<\/p>\n<p>Se hacen ma\u0301s apuntes, y se ve ese ti\u0301pico edificio, en el que la parte principal consiste en la sala de banquetes (i&#8230;!), cocina y sala de reuniones; hay tambie\u0301n una capilla, biblioteca, etc. Todo esto con un sabor tradicional muy agradable.<\/p>\n<p>De vuelta a la cocina del Pa\u0301rroco, nos cuenta este sen\u0303or cosas y costumbres de Andorra, con lo que se nos pasa muy agradablemente la tarde.<\/p>\n<p>Estamos cenando ya en el hotel, cuando entra el Sr. Cerqueda y nos dice que por haber ma\u0301s nieve de la supuesta, en el puerto, no podremos salir hasta pasado man\u0303ana o ma\u0301s tarde. Esto nos produce un gran disgusto, pues con las prisas que tenemos nos vemos invernando en Andorra; todos son planes y comentarios, para salir de aqui\u0301 como sea. Y de esta forma nos retiramos a dormir. Man\u0303ana Dios dira\u0301.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Martes, 7 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Francisco Botella<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Esta man\u0303ana, como de costumbre, nos ha despertado el Padre a las ocho. Hace mucho fri\u0301o y nos vestimos rapidi\u0301simamente. Nos reunimos en la habitacio\u0301n del Padre y de alli\u0301 nos vamos a oi\u0301r la Sta. Misa. Pedro se ha retrasado un poco, y me quedo para que vayamos juntos. Me equivoco: he entendido que se celebrari\u0301a en Andorra; nos damos un pasei\u0301to en vano, porque la Misa es en Escaldes. Es en accio\u0301n de gracias de San Nicola\u0301s.<\/p>\n<p>Llegamos Perico y yo muy oportunamente, pues cuando el Padre da la Comunio\u0301n entramos en la iglesia. Salimos pronto, por el fri\u0301o, y nos dirigimos al hotel a desayunar.<\/p>\n<p>Ya ayer por la tarde hubo impaciencias, opiniones y acaloramientos por el asunto de nuestra salida de aqui\u0301; y el Padre nos tranquilizo\u0301 y calmo\u0301 nuestra agitacio\u0301n. Las autoridades andorranas nos recomiendan que esperemos a que se abra el puerto; y parece que se va a abrir&#8230; dentro de bastante tiempo.<\/p>\n<p>Es nuestra idea salir hoy del principado y continu\u0301a nuestra conversacio\u0301n sobre esto; el Padre ha dicho a Juan y Jose\u0301 Mari\u0301a que se encarguen de entrevistarse con los gendarmes, para hablar del paso del puerto. Y nos vamos a Andorra Pedro, Miguel y yo con el Padre.<\/p>\n<p>Pedro y Miguel han hecho unos apuntes de una cruz de te\u0301rmino bastante moderna y que se presta a hacer un apunte a acuarela, pero que a la\u0301piz no puede dar un gran efecto. Esta\u0301 lloviznando, y se interrumpe dos veces el dibujo del apunte, que por fin llevamos al Sr. Cura de Andorra la Vieja<a href=\"#_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Por la man\u0303ana se ha hablado con el cura de Escaldes y ha dicho que en auto-oruga se puede pasar el puerto. Ha mostrado mucho intere\u0301s por nuestra salida y nos insinu\u0301a que, tal como esta\u0301 el puerto y continuando el tiempo propicio para nevar, se tardara\u0301 mucho en poder pasar en coche. Hara\u0301 las gestiones oportunas para facilitar el viaje, y quedan Ricardo y Jose\u0301 Mari\u0301a encargados de esto.<\/p>\n<p>Sin saber a punto fijo de que\u0301 forma, pensamos en pasar el puerto como sea.<\/p>\n<p>El Sr. cura de Andorra nos confirma cuanto dijo el de Escaldes sobre el auto-oruga; y adema\u0301s nos dice que, en el refugio de la sierra, encontraremos facilidad para proporcionarnos skis y raquetas. Hemos estado un rato en la cocina de tertulia, como en di\u0301as anteriores, y le hemos dado el dibujo que ha hecho Pedro, firmado con su consabida P floripondiada. Nos dice el Pa\u0301rroco que ha encargado una \u00abcoca andorrana\u00bb y que, si continuamos aqui\u0301, la tomaremos en la cocina man\u0303ana. Como creemos que no estaremos, nos despedimos.<\/p>\n<p>Sacamos, de la conversacio\u0301n con el cura, la impresio\u0301n de que saldremos en el auto-oruga; y nos dirigimos a Escaldes, donde nos esperan los dema\u0301s.<\/p>\n<p>El Padre llego\u0301 del viaje con las manos llenas de pinchos; Juan ha ido saca\u0301ndoselos, uno a uno; en total, veinticinco o treinta. Estaban las manos tan hinchadas, que al di\u0301a siguiente de llegar, como las teni\u0301a muy doloridas, le dio Juan unas fricciones de salicilato creyendo que era reuma. Los dema\u0301s todos hemos tenido tambie\u0301n algu\u0301n pinchazo que otro. Y es que habi\u0301a sitios tan difi\u0301ciles que, para trepar, las manos trabajan enormemente y los matorrales con pinchos abundaban mucho.<\/p>\n<p>La estancia aqui\u0301 se prolonga enormemente, y estamos impacientes y dispuestos a pasar el puerto hoy. Hemos llegado al hotel y en el comedor, que es el u\u0301nico sitio donde se puede estar con poco fri\u0301o, nos encontramos a los otros que esta\u0301n hablando con el cun\u0303ado del Sr. Vicario General de Seo de Urgel, que esta\u0301 aqui\u0301 en Andorra dirigiendo un negocio de maderas. Este sen\u0303or, muy amable, viene a decirnos cuantas noticias sabe de la situacio\u0301n del puerto: hoy lo han pasado unos cuantos hombres y dos mujeres, y nos anima para hacer lo mismo.<\/p>\n<p>(&#8230;) Jose\u0301 Mari\u0301a y Manolo van a hablar al coronel sobre el asunto; y este sen\u0303or con gran suavidad, les recomienda esperar a que se despeje el puerto, y salir en coche directo. Las pocas facilidades que monsieur le Colonel nos da, nos ponen de mal humor.<\/p>\n<p>Hemos comido entre conversaciones sobre lo mismo, y, al acabar, un andorrano que ha pasado el puerto esta man\u0303ana nos trae unas letras escritas en Hospitalet, que van aclarando muchas de las equivocaciones habidas desde nuestra llegada aqui\u0301: un taxista de Hospitalet debi\u0301a haber venido por nosotros, para llevarnos directamente en su coche a S. Juan de Luz; no vino inmediatamente, y luego la nieve ha interrumpido el paso por el puerto. El que nos trae las li\u0301neas habla del viaje que e\u0301l ha hecho; y, con la ilusio\u0301n de poder nosotros emprenderlo en sentido inverso, se acuerda insistir ma\u0301s cerca del coronel. Otra vez Manolo y Jose\u0301 Mari\u0301a hablan con e\u0301l, y otra vez les da una contestacio\u0301n similar.<\/p>\n<p>(&#8230;) Con el Padre nos vamos Pedro, Miguel, Ricardo y yo a casa del cura de Escaldes, a quien ha prometido el Padre visitar esta tarde. Nos ha dicho que, con el calzado que llevamos, es imposible pasar el puerto a pie. <\/p>\n<p>Despue\u0301s preguntamos si el auto-oruga del refugio funciona; y nos contestan los gendarmes que no puede pasar el puerto.<\/p>\n<p>No queda ma\u0301s solucio\u0301n, pues, que esperar o ir man\u0303ana al refugio, donde pasaremos con los gendarmes. Pero esto es difi\u0301cil, por el calzado, etc. El tiempo que hay que andar es, segu\u0301n nos dicen, ocho o diez horas.<\/p>\n<p>            En el hotel nos hemos reunido; y, antes, hemos hecho la visita.<\/p>\n<p>Despue\u0301s de haber insistido todo el di\u0301a (el Padre dice que ineducadamente) nos hemos quedado tranquilos. Estamos ya dispuestos a esperar a que se abra el puerto, \u00a1pero que sea pronto!<\/p>\n<p>Estamos reunidos en el comedor al lado de la estufa, y nos acordamos de los nuestros que quedan en el Calvario de la zona roja. El Padre, cada vez que se acuerda, se entristece mucho. Hay que creer que esta obligada espera sera\u0301 muy conveniente, cuando el Sen\u0303or asi\u0301 lo ha dispuesto.<\/p>\n<p>El Padre ha bajado hace poco. Se ha dormido en la cama de Pedro. Entre la conversacio\u0301n ha hablado el Padre de nuestra labor, y poco a poco se han ido transformando sus palabras en una de aquellas charlas, tan queridas por nosotros, y que nos recuerdan el cuarto del piano de nuestra Casa de Ferraz 50. Evoco\u0301 nuestra vida de trabajo, y nos ha despertado ma\u0301s el deseo de encontrarnos en Espan\u0303a y de abrazar a los nuestros que alli\u0301 esta\u0301n separados hace tanto tiempo de nosotros. Esperamos que pronto el Sen\u0303or nos facilite el paso a nuestro campo de trabajo. \u00a1Que\u0301 bien nos vienen estas charlas!<\/p>\n<p>            Ha llegado la hora de cenar y nos acomodamos en nuestra mesa.<\/p>\n<p>Antes de cenar ha venido el Sr. Cura de Escaldes y le dice al Padre si quiere celebrar man\u0303ana la Misa en el oratorio de las religiosas de la Sda. Familia. Quedamos en ir a la siete y media alli\u0301; y, si puede ser, iremos todos. La idea de que nos inviten a desayunar nos alegra bastante. Ma\u0301s tarde viene el Sr. Cura a decirnos que podemos ir todos.<\/p>\n<p>Hemos acabado de cenar y, despue\u0301s de rezar las Preces en el cuarto del Padre, nos disponemos a meternos en nuestras hu\u0301medas camas. <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Mie\u0301rcoles, 8 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Miguel Fisac<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El di\u0301a de la Inmaculada madrugamos ma\u0301s que de costumbre, para oi\u0301r la Sta. Misa que el Padre deci\u0301a en el convento de monjas de la Sagrada Familia, fundacio\u0301n de esta dio\u0301cesis para asistencia de hospitales y que actualmente tambie\u0301n se dedica a la ensen\u0303anza.<\/p>\n<p>En una capillita bastante pobre, celebro\u0301 el Padre; y, en el momento de la Comunio\u0301n, cada monja lei\u0301a en un librito una fo\u0301rmula renovando sus votos.<\/p>\n<p>Al final hubo mucha curiosidad, por parte de las monjas, de saber detalles de nuestra evasio\u0301n y estancia en la zona roja. Despue\u0301s de una corta visita, en una habitacio\u0301n tambie\u0301n muy pobre, regresamos al hotel, a desayunar tostadas con mantequilla, que para eso es fiesta.<\/p>\n<p>Se leen los diarios de di\u0301as anteriores; se toman algunos apuntes; todo esto en el comedor y cerca de la estufa ele\u0301ctrica. El Padre, acompan\u0303ado por Paco, va a visitar al Sr. Cura de Andorra; y a la hora de comer regresa so\u0301lo Paco, pues el Padre se queda a almorzar con D. Luis.<\/p>\n<p>Una vez terminada nuestra comida en el hotel, que no ha tenido nada de digno de relatarse, a no ser la confusio\u0301n de comer entre cuatro la racio\u0301n que en la cocina habi\u0301an dispuesto para ocho, nos marchamos a casa del simpa\u0301tico D. Luis Pujol, Cura-Arcipreste de Andorra, todos menos Manolo que por sus molestias de pies prefiere quedarse en el hotel.<\/p>\n<p>Bien merece un pare\u0301ntesis este Sacerdote tan acogedor, que ha ayudado con verdadera fraternidad cristiana a los sacerdotes que han podido escaparse del parai\u0301so rojo, procurando despue\u0301s acomodarlos en parroquias francesas o haciendo las gestiones necesarias para que puedan trasladarse a la Espan\u0303a liberada.<\/p>\n<p>Con el Padre y nosotros no ha podido portarse de manera ma\u0301s desprendida y carin\u0303osa. <\/p>\n<p>De vuelta de la iglesia, en donde han cantado vi\u0301speras y una novena a la Virgen, se obsequia a todos nosotros con la ti\u0301pica coca andorrana, que es una torta sin trampa ni carto\u0301n, con huevo y no se\u0301 que\u0301 otras cosas, y con unas copitas de ani\u0301s y vino an\u0303ejo, dicen que tambie\u0301n de Andorra y despue\u0301s el ya conocido cafe\u0301 y la copa. Se habla de mil cosas, se toman apuntes de la cocina y del gato, se le dedica un retrato al Sr. Cura, se elogia su hospitalidad y, como ya es hora de cenar, se emprende el regreso pisando barro en abundancia. Por el camino, el Padre nos cuenta la comida: entremeses variados; canalones, plato ti\u0301pico catala\u0301n; cabeza de ternera; chuletas; pastas.. \u00a1un banquete!<\/p>\n<p>A media tarde, Juan y Paco han estado entera\u0301ndose del estado del puerto: parece que man\u0303ana, a media tarde, quedara\u0301 libre. Dios lo haga, pues ya va siendo mucha Andorra.<\/p>\n<p>Durante la cena, un ingeniero de la Hidroele\u0301ctrica ratifica las noticias que ya conocemos.<\/p>\n<p>Despue\u0301s de cenar hay quien toma bicarbonato&#8230; Rezamos las Preces, y a la cama.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Jueves, 9 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Este di\u0301a, siguiendo el orden establecido, le tocari\u0301a escribir el <strong>Diario<\/strong> a <strong>Juan Jime\u0301nez Vargas<\/strong>, pero no sabemos que\u0301 paso\u0301 que no consta nada escrito.  <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Viernes, 10 de diciembre de 1937<\/strong><\/p>\n<p>Escribe el <strong>Diario<\/strong>, <strong>Jose\u0301 Mari\u0301a Albareda<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Este di\u0301a parece que va a tener especial intere\u0301s, porque al fin se decidio\u0301 anoche salir de Andorra.<\/p>\n<p>La hora sen\u0303alada, para salir en autobu\u0301s, es la de las siete y media. Nos levantamos a las seis, para que celebre el Padre la Sta. Misa en la parroquia de Escaldes a las seis y media. Todavi\u0301a esta\u0301 cerrada la iglesia; viene el sacrista\u0301n y al cabo de poco tiempo llega el pa\u0301rroco con la llave de la sacristi\u0301a. Se celebra la Sta. Misa a las siete menos cuarto.<\/p>\n<p>Nos han dicho, al salir del hotel, que no nos vamos hasta las ocho. A las siete y media desayunamos. Se va a emprender el camino.<\/p>\n<p>Al levantarnos, Juan, haciendo confluir su ciencia me\u0301dica, su pericia deportiva y su solicitud insuperable, ha arreglado con vendas, calcetines y capas de papel los pies de todos, en especial de los que han de marchar por la nieve con alpargatas.<\/p>\n<p>Despedida del hotel. La cuenta. \u00bfHara\u0301 falta decir que ha llegado la hora de Manolo? Ocho personas, ocho di\u0301as, a veinte francos, ma\u0301s el diez por ciento, son 1.408 francos para quien calla y paga. El hotelero afirma que es precio de estables, que no pagan menos los que llevan residiendo seis an\u0303os, que no se puede trabajar por menos; pero Manolo se agarra a la cuerda sentimental: \u00abhemos venido sin nada\u00bb, \u00abel que nos rebaje algo es por deberle agradecimiento\u00bb, \u00abasi\u0301 quedamos ma\u0301s amigos\u00bb, \u00ab\u00bfcua\u0301nto le parece que se puede rebajar?\u00bb. Silencio, y el que calla otorga. \u00ab\u00bfLo podi\u0301amos dejar en 1300 francos? Asi\u0301 quedamos ma\u0301s amigos, le debemos agradecimiento\u00bb. Y el hotelero, conmovido, complaciente, amable, amigo y&#8230; acreedor de 108 francos de gratitud.<\/p>\n<p>Son las ocho y pico, y, con los compan\u0303eros de fatigas de las caminatas nocturnas, ocupamos un autobu\u0301s. Salimos, por fin, de Escaldes. Arriba, arriba, hay que llegar al puerto a 2.400 ms. de altura.<\/p>\n<p>Entre las rocas inmo\u0301viles, el motor tiene un trepidar grave y cachazudo. Caseri\u0301o de Encamp. Cruzamos el pueblo a pie. Canillo. Soldeu.<\/p>\n<p>El paisaje ha ido desprendie\u0301ndose de complicacio\u0301n y es cada vez ma\u0301s alto y homoge\u0301neo, ma\u0301s elemental. Ya nos despide la gendarmeri\u0301a, y el u\u0301ltimo pueblo lo ha dicho todo: sol i Deu.<\/p>\n<p>Fracasan varios intentos del coche, que no puede seguir. Y a pie por la carretera nevada. Hasta el Pas de la Casa, entrada en Francia, en que esperara\u0301 otro autobu\u0301s, hay unos 13 kilo\u0301metros.<\/p>\n<p>Vamos por la carretera hasta el Refugio En Valira. La nieve esta\u0301 grata: ni dura, ni fangosa; crujiente, suave, diminutamente cristalina. Al principio hay poca nieve, se ven bien los indicadores de kilo\u0301metros y hecto\u0301metros, y hay una senda abierta. Luego hay ma\u0301s nieve, no se ven los mojones que sen\u0303alan la distancia. Se hunde toda la rodilla en el mullido suelo.<\/p>\n<p>Hemos caminado algo ma\u0301s de una hora, cuando, despue\u0301s de las once llegamos al Refugio. Manolo, a pesar de sus pies heridos, ha marchado en vanguardia.<\/p>\n<p>En el Refugio hay esquiadores franceses. Parados, se siente fri\u0301o. Penetramos, a tomar un tazo\u0301n de cafe\u0301 con leche; la leche estaba muy diluida, pero la concentramos fuertemente de azu\u0301car.<\/p>\n<p>Cerca de las doce se reanuda la marcha. Por su mejor preparacio\u0301n, ha ido Miguel continuamente junto al Padre; pero el Padre no ha tenido ninguna dificultad en la marcha: el reuma quedo\u0301 ya perdido; no sabemos quie\u0301n se lo llevo\u0301: el agua de los ri\u0301os, las cuestas de las montan\u0303as, las ramas del matorral, los prados hu\u0301medos, los guijarros puntiagudos (&#8230;)<\/p>\n<p>Ascendemos, hincando las rodillas y au\u0301n el muslo en unas huellas profundas. El di\u0301a es luminoso y el paisaje limpio, elementali\u0301simo: el azul del cielo y el blanco de la tierra. Sol y nieve, fuerza y pureza, calor de lo alto y abajo tersura; sol y nieve, rostro y vestiduras del Sen\u0303or en el di\u0301a de la Transfiguracio\u0301n. \u00a1Que\u0301 bien se esta\u0301 aqui\u0301! Todas las cosas parece que se transfiguran en un simbolismo de magnificencia. (&#8230;)<\/p>\n<p>El puerto esta\u0301 dominado. Encontramos una brigada francesa con palas y un tanque para quitar la nieve, que ha dejado libre desde alli\u0301 la carretera, cubierta hace unos di\u0301as desde Hospitalet. Pero al principio preferimos la recta a la quebrada, y nos precipitamos, sin esfuerzo y sin freno, por aquella capa de nieve, de un espesor que llega hasta los muslos. Alguna vez nos sentamos y au\u0301n rodamos. Luego, se impone la prudencia y el respeto al traje de un sen\u0303or que, normal en la ciudad, es excepcio\u0301n aqui\u0301; y seguimos la carretera.<\/p>\n<p>Tiene una baranda de nieve; y es entretenido volcar pequen\u0303os bloques sobre la ladera, y verlos rodar hacia el valle que se inicia.<\/p>\n<p>En el Pas de la Casa, puesto veraniego de la aduana francesa, espera un autobu\u0301s de unas 14 plazas, en el que nos comprimimos los veintitantos. Y a Hospitalet. <\/p>\n<p>Revista de equipajes. Control de documentacio\u0301n. Esto dura desde las dos hasta las cinco y pico.<\/p>\n<p>Comemos. La comida es corriente y cara: 16 francos, a pesar de la intervencio\u0301n de Manolo. Y cuando la molesta cachaza de polici\u0301a y cho\u0301fer lo tienen a bien, salimos en taxi; en taxi que debio\u0301 venir a recogernos a Andorra al di\u0301a siguiente de llegar, y que dio lugar, por negligencia, al cierre del puerto.<\/p>\n<p>Ha anochecido, y calmosamente vamos hasta pernoctar en St. Gaudens, cerca de las diez. Al salir, rezamos el rosario. \u00bfOiremos Misa man\u0303ana en Lourdes? El cho\u0301fer no tiene nada de servicial, ni de comunicativo, ni de complaciente.<\/p>\n<p>Estamos ya abajo, lejos de las cumbres nevadas. Y con el prosai\u0301smo de una cena excesiva en el Hotel Central de St. Gaudens -hotelero amable, conmovible por Manolo, que cree leer pobres hambrientos donde la polici\u0301a escribe refugiados poli\u0301ticos-, se cierra este di\u0301a en que cruzamos el puerto nevado, a 2.400 metros de altura.<\/p>\n<\/p>\n<p>Finalizada la anterior descripcio\u0301n del paso de Andorra a Francia, hecha por Jose\u0301 Mari\u0301a Albareda, e\u0301l mismo cierra el <em>Diario del Paso de los Pirineos<\/em> con esta nota que reproducimos a continuacio\u0301n:<\/p>\n<\/p>\n<p>Aqui\u0301 se acaban las notas. Cuando podamos reunirnos ma\u0301s adelante, sera\u0301 fa\u0301cil describir con todo detalle las otras jornadas: Lourdes, San Juan de Luz, el puente internacional de Iru\u0301n, Fuenterrabi\u0301a, San Sebastia\u0301n&#8230;, las primeras impresiones en nuestra Espan\u0303a, etc., hasta ligar la narracio\u0301n con el diario.<\/p>\n<p>            Laus Deo!<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Unos recuerdos de Francisco Botella y Pedro Casciaro<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Para acabar este capi\u0301tulo de la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra durante el an\u0303o 1937, an\u0303ado algunos recuerdos escritos en el an\u0303o 1975 por Francisco Botella y Pedro Casciaro sobre los nueve di\u0301as pasados en Andorra y su entrada por Iru\u0301n el di\u0301a 11 de diciembre de 1937.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Francisco Botella<\/strong>, escribe:<\/p>\n<\/p>\n<p>De San Julia\u0301n, por la carretera a Escaldes, andando por supuesto. Alli\u0301 nos dirigimos al Hotel Palaci\u0301n y Jose\u0301 Mari\u0301a hablo\u0301 por tele\u0301fono con San Juan de Luz. Desde alli\u0301 se hablo\u0301 con el Hotel de que pudie\u0301ramos quedarnos. Llegamos con un aspecto lamentable, como es natural. Apenas tuvimos tiempo de tomar posesio\u0301n de las habitaciones y asearnos un poco, cuando llego\u0301 la hora del almuerzo, temprano, por el horario france\u0301s. Aquel di\u0301a comimos bien. Trai\u0301an a nuestra mesa pan y ma\u0301s pan. Los dema\u0301s del comedor miraban sorprendidos como desapareci\u0301an como por ensalmo. Se rei\u0301an con nosotros.<\/p>\n<p>El Padre despue\u0301s de comer propuso ir a la parroquia de Andorra para saludar al Pa\u0301rroco. Entramos en la casa parroquial y pasamos un rato. El Padre se oriento\u0301 sobre el sitio donde Celebrar al di\u0301a siguiente. Por alla\u0301 andaba enredando un gato y Miguel hizo un dibujo del animal, a peticio\u0301n del Padre. Este sacerdote, catala\u0301n, se llama D. Luis Pujol.<\/p>\n<p>Se haci\u0301an los planes para salir enseguida de alli\u0301, hacia Fuenterrabi\u0301a, pasando por Francia. El Padre apenas habi\u0301a repuesto el mi\u0301nimo necesario sus fuerzas, pero queri\u0301a continuar pronto el viaje porque, deci\u0301a, habi\u0301amos salido de la zona roja para trabajar sin demora y con bri\u0301o. Por otra parte, el gasto en este Hotel aumentaba. Yo no sabi\u0301a demasiado de este asunto, pero era evidente que no teni\u0301amos nada de dinero.<\/p>\n<p>Creo recordar que este mismo di\u0301a 3 de diciembre por la tarde empezo\u0301 a nevar y a nevar en serio.<\/p>\n<p>No habi\u0301a nevado mientras esta\u0301bamos en marcha por los Pirineos, porque el Sen\u0303or quiso que llega\u0301semos a Andorra. <\/p>\n<p>Y cayo\u0301 una nevada enorme, que paralizo\u0301 nuestros planes y hasta dificulto\u0301 el movimiento en Escaldes. No se podi\u0301a salir del Hotel sin meterse en la nieve hasta las rodillas. Era necesario esperar y suspender la salida hacia Francia, hasta dar tiempo a que los coches pudieran circular por la carretera.<\/p>\n<p>El di\u0301a 4 segui\u0301a nevando. El Padre nos dijo que pareci\u0301a evidente que el Sen\u0303or queri\u0301a que nos repusie\u0301semos, pero que habi\u0301a que aprovechar bien el tiempo. En el cuarto de estar del Hotel, que creo que estaba al lado del comedor, hasta el punto de que las mesas de e\u0301ste se podi\u0301an emplear como ampliacio\u0301n del cuarto de estar, nos establecimos para trabajar. Lo primero que hicimos fue poner al di\u0301a el diario del paso de los Pirineos.<\/p>\n<p>El di\u0301a diez por la man\u0303ana, despue\u0301s de desayunar, con un sol esple\u0301ndido, nos encontra\u0301bamos andando con nieve hasta las rodillas, nieve que empezaba a derretir el sol. El paisaje era maravilloso y la marcha pareci\u0301a de broma al principio. Cuando habi\u0301an pasado unas horas, teni\u0301amos los pies bien hu\u0301medos y fri\u0301os, porque segui\u0301amos con alpargatas, tal como llegamos y el Padre sus botas muy rotas. No compramos otro calzado en Escaldes, porque no teni\u0301amos dinero.<\/p>\n<p>Caminamos por la carretera del puerto de Envalira, que nos parecio\u0301 tan duro como las subidas agotadoras del paso de los Pirineos. Pasamos por Pas de la Casa y descendimos hacia Francia, bien mojados, pero cantando y alegres, a media tarde. Poco ma\u0301s y estamos en el pueblo france\u0301s de Hospitalet, donde nos esperaban dos taxis que nos mandaban desde San Juan de Luz. Nos metimos en los coches y notamos un bienestar que era para dar gracias a Dios, pero que de momento no logro\u0301 suprimir la sensacio\u0301n de encharcamiento fri\u0301o de nuestros pies.<\/p>\n<p>Estaba ya avanzada la tarde cuando los coches se pudieron en marcha. Las autoridades francesas nos dieron un pase que nos permiti\u0301a pasar por Francia, pero por unas horas, so\u0301lo las precisas para llegar a la frontera espan\u0303ola. Habi\u0301an telefoneado para controlarnos el tiempo.<\/p>\n<p>No hicimos caso y dormimos en Saint Gaudens. No podi\u0301amos ma\u0301s y el seguir el viaje de noche fue\u0301 desechado pronto. Habi\u0301amos cenado con rapidez y cierta parquedad, el cansancio nos teni\u0301a como paralizados.<\/p>\n<p>Se hablo\u0301 de pasar por Lourdes. El pase que nos dieron no permiti\u0301a ninguna parada en Francia, porque nos consideraban refugiados poli\u0301ticos. Pero el Padre queri\u0301a Celebrar en Lourdes y salimos para alla\u0301. El di\u0301a 11 de diciembre Celebro\u0301 pues el Padre en Lourdes. Acciones de gracias a la Virgen. Era la primera vez que el Padre estaba alli\u0301. Al Padre le costo\u0301 alejarse de la gruta. En cambio estaba bastante irritado con la comercializacio\u0301n que se palpaba en cada calle y en casi todas partes.<\/p>\n<p>Asistimos a la Santa Misa del Padre, desayunamos y otra vez a los taxis, camino de San Juan de Luz. No quiso el Padre que caye\u0301semos, ni de lejos, en hacer ni un rato de turismo. So\u0301lo estuvimos el tiempo justo para rezar a la Virgen y Celebrar el Padre la Santa Misa.<\/p>\n<p>De seis a siete llegamos a San Juan de Luz. Se habi\u0301a cerrado la frontera y llamaron por tele\u0301fono para que la abrieran.<\/p>\n<p>Atravesamos el puente internacional so\u0301lo nosotros, pegados al Padre, como familia bien unida y compacta, con emocio\u0301n. El Padre rezaba jaculatorias y daba gracias en voz baja, que oi\u0301amos muy bien. Le acompan\u0303amos en su oracio\u0301n: en silencio. Cuando pisamos la frontera, el Padre segui\u0301a, en voz baja, rezando. No dimos los gritos de ju\u0301bilo, que eran bastante habituales en estos casos: gritamos por dentro, con fuerza, al Sen\u0303or. Al uni\u0301sono del Padre.<\/p>\n<\/p>\n<p>Y <strong>Pedro Casciaro<\/strong>, en el an\u0303o 1975, recuerda: <\/p>\n<\/p>\n<p>Entre mis recuerdos de Andorra, algunos no son muy espirituales. Me refiero al reconfortante ban\u0303o de agua caliente y jabo\u0301n en el Hotel Palaci\u0301n, donde nos alojamos. Tambie\u0301n me refiero a la primera comida normal que hicimos en el hotel. Debido a que nuestros organismos estaban desacostumbrados a digerir, y debido tambie\u0301n a que los ma\u0301s jo\u0301venes no tuvimos la prudencia de comer muy poquito -como concretamente hizo el Padre, que apenas tomo\u0301 bocado-, lo pasamos muy mal en esta primera digestio\u0301n. Simplemente comimos Francisco Botella y yo un bisteck con patatas fritas, unos trozos de pan blanco y una fruta; pero aun recuerdo el malestar y el ahogo que sentimos los dos mientras haci\u0301amos la digestio\u0301n. Ocupa\u0301bamos el mismo cuarto y tuvimos que abrir la ventana -que daba directamente al ri\u0301o Valira de Canillo- para recibir el alivio del aire fresco.<\/p>\n<p>La Gendarmeri\u0301a francesa nos habi\u0301a dado un salvoconducto de refugiados poli\u0301ticos que so\u0301lo autorizaba venticuatro o cuarenta y ocho horas de tiempo para llegar hasta la frontera espan\u0303ola de Iru\u0301n. Apenas tuvimos en nuestro poder tal documentacio\u0301n, cayo\u0301 una fuerte nevada que cerro\u0301 el puerto de Envalira: quedamos incomunicados con Francia. Por esto se prolongo\u0301 nuestra estancia en el Hotel Palaci\u0301n. <\/p>\n<p>En el mismo Hotel Palaci\u0301n se alojaban el Coronel Boulard y los oficiales de las fuerzas que la Repu\u0301blica Francesa habi\u0301a destacado para defender el pequen\u0303o Principado de las incursiones de los milicianos espan\u0303oles.<\/p>\n<p>Pasaron los di\u0301as y, en vista de que la carretera segui\u0301a bloqueada por la nieve y los partes meteorolo\u0301gicos no eran nada optimistas, nuestro Padre decidio\u0301 que nos encamina\u0301ramos a pie hasta Francia. Al fin y al cabo esta\u0301bamos ya familiarizados con el Pirineo; nuestro Padre habi\u0301a mejorado la hinchazo\u0301n de sus manos; y, adema\u0301s, habi\u0301a una razo\u0301n fuerte para seguir adelante: no quedaba dinero para continuar pagando el Hotel Palaci\u0301n. <\/p>\n<p>El di\u0301a 10 de diciembre de 1937, despue\u0301s de celebrar nuestro Padre la Santa Misa, salimos muy temprano en un camio\u0301n con ruedas pertrechadas de cadenas, que no pudo pasar ma\u0301s arriba de Soldeu. Desde ahi\u0301 tuvimos que seguir a pie unos quince kilo\u0301metros, hundie\u0301ndonos en la nieve hasta ma\u0301s arriba de la rodilla. No recuerdo cua\u0301nto tiempo nos llevo\u0301 el recorrido, pero cuando llegamos a L&#8217;Hospitalet, ya en terreno france\u0301s, no seri\u0301a antes de las cinco de la tarde. Alli\u0301 nos esperaba el automo\u0301vil de alquiler que habi\u0301an enviado los amigos de Jose\u0301 Mari\u0301a Albareda. Apin\u0303ados dentro del vehi\u0301culo y ateridos de fri\u0301o, iniciamos nuestro recorrido france\u0301s&#8230; Haci\u0301a un fri\u0301o feroz, y todos nosotros, completamente mojados hasta los tue\u0301tanos, i\u0301bamos titiritando dentro de aquel viejo Citro\u0308en.<\/p>\n<p>Llegamos muy tarde a una modesta pensio\u0301n en Sant Gaudens, de la que so\u0301lo recuerdo el piso de lino\u0301leum y la ausencia de fundas de almohadas en las camas. No creo que dejara de tiritar hasta que me quite\u0301 la ropa mojada y me acurruque\u0301 en un pozo de mantas.<\/p>\n<p>A la man\u0303ana siguiente, 11 de diciembre, nos levantamos antes de que se hiciera de di\u0301a y reemprendimos el viaje en el mismo taxi. Durante el camino tuvimos tiempo sobrado de hacer la oracio\u0301n mental y rezar una parte del Rosario. Despue\u0301s de recorrer unos cien kilo\u0301metros, llegamos a Lourdes todavi\u0301a muy temprano. Todo estaba cerrado -tiendas, restorans, etc.-, a excepcio\u0301n de la cripta de la Basi\u0301lica del Rosario. Nuestro Padre deseaba celebrar cuanto antes la Santa Misa y se vei\u0301a que, desde que salimos de Sant Gaudens, se estaba preparando, porque nada hablo\u0301 durante el trayecto. Una vez que entramos a la Basi\u0301lica, yo le acompan\u0303e\u0301 a la sacristi\u0301a que estaba -creo recordar- a la derecha del presbiterio. Celebro\u0301 en el segundo altar lateral de la derecha de la nave, bastante cerca de la puerta de entrada a la cripta.<\/p>\n<p>Despue\u0301s de la Misa en el santuario de Lourdes, viene a mi memoria la llegada al puente internacional que separa Hendaya de Iru\u0301n, e inmediatamente nuevos tra\u0301mites de documentacio\u0301n en las oficinas fronterizas.<\/p>\n<div class=\"fusion-image-carousel fusion-image-carousel-auto fusion-image-carousel-1 fusion-carousel-border\"><div class=\"awb-carousel awb-swiper awb-swiper-carousel awb-carousel--carousel awb-swiper-dots-position-bottom\" data-layout=\"carousel\" data-autoplay=\"yes\" data-autoplayspeed=\"4000\" data-autoplaypause=\"no\" data-columns=\"3\" data-columnsmedium=\"1\" data-columnssmall=\"1\" data-itemmargin=\"13\" data-itemwidth=\"180\" data-touchscroll=\"no\" data-freemode=\"no\" data-imagesize=\"auto\" data-scrollitems=\"0\" data-centeredslides=\"no\" data-rotationangle=\"50\" data-depth=\"100\" data-speed=\"500\" data-shadow=\"no\" data-pagination=\"bullets\" style=\"--awb-columns:3;--awb-border-width:1px;--awb-border-color:#e9eaee;\"><div class=\"swiper-wrapper awb-image-carousel-wrapper fusion-flex-align-items-center\"><div class=\"swiper-slide\"><div class=\"fusion-carousel-item-wrapper\"><div class=\"fusion-image-wrapper hover-type-none\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"564\" src=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c-200x150.jpg 200w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c-400x301.jpg 400w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c-600x451.jpg 600w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg 750w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 784px) 358px, (min-width: 712px) 537px, (min-width: 640px) 712px, \" \/><\/div><\/div><\/div><div class=\"swiper-slide\"><div class=\"fusion-carousel-item-wrapper\"><div class=\"fusion-image-wrapper hover-type-none\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"1125\" src=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-403.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-403-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-403-400x600.jpg 400w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-403-600x900.jpg 600w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-403.jpg 750w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 784px) 358px, (min-width: 712px) 537px, (min-width: 640px) 712px, \" \/><\/div><\/div><\/div><div class=\"swiper-slide\"><div class=\"fusion-carousel-item-wrapper\"><div class=\"fusion-image-wrapper hover-type-none\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"563\" src=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-401.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-401-200x150.jpg 200w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-401-400x300.jpg 400w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-401-600x450.jpg 600w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-401.jpg 750w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 784px) 358px, (min-width: 712px) 537px, (min-width: 640px) 712px, \" \/><\/div><\/div><\/div><div class=\"swiper-slide\"><div class=\"fusion-carousel-item-wrapper\"><div class=\"fusion-image-wrapper hover-type-none\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"563\" src=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-402.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-402-200x150.jpg 200w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-402-400x300.jpg 400w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-402-600x450.jpg 600w, https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-402.jpg 750w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 784px) 358px, (min-width: 712px) 537px, (min-width: 640px) 712px, \" \/><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"awb-swiper-button awb-swiper-button-prev\"><i class=\"awb-icon-angle-left\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/div><div class=\"awb-swiper-button awb-swiper-button-next\"><i class=\"awb-icon-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong><font>Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937<\/font><\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":84881,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[127],"tags":[152],"class_list":["post-112726","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-historia-es"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Associaci\u00f3 d&#039;amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/CamidePallerols\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-05-05T22:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-02-18T19:32:25+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"750\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"564\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"hosting144382eu\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\"},\"author\":{\"name\":\"hosting144382eu\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/person\/763846b5dcd1b2ef9e2b4cc93929e975\"},\"headline\":\"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra\",\"datePublished\":\"2018-05-05T22:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2024-02-18T19:32:25+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\"},\"wordCount\":8101,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg\",\"keywords\":[\"Historia\"],\"articleSection\":[\"Noticias\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\",\"name\":\"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg\",\"datePublished\":\"2018-05-05T22:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2024-02-18T19:32:25+00:00\",\"description\":\"Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg\",\"width\":750,\"height\":564},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/\",\"name\":\"Associaci\u00f3 d'amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra\",\"description\":\"Un cam\u00ed de llibertat a trav\u00e9s dels Pirineus\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Associaci\u00f3 d'amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra\",\"url\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen-28-4-24-a-las-14.11.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen-28-4-24-a-las-14.11.jpeg\",\"width\":536,\"height\":210,\"caption\":\"Associaci\u00f3 d'amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/CamidePallerols\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/person\/763846b5dcd1b2ef9e2b4cc93929e975\",\"name\":\"hosting144382eu\",\"sameAs\":[\"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra","description":"Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra","og_description":"Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937","og_url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/","og_site_name":"Associaci\u00f3 d&#039;amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/CamidePallerols","article_published_time":"2018-05-05T22:00:00+00:00","article_modified_time":"2024-02-18T19:32:25+00:00","og_image":[{"width":750,"height":564,"url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"hosting144382eu","twitter_card":"summary_large_image","schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/"},"author":{"name":"hosting144382eu","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/person\/763846b5dcd1b2ef9e2b4cc93929e975"},"headline":"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra","datePublished":"2018-05-05T22:00:00+00:00","dateModified":"2024-02-18T19:32:25+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/"},"wordCount":8101,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg","keywords":["Historia"],"articleSection":["Noticias"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/","url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/","name":"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg","datePublished":"2018-05-05T22:00:00+00:00","dateModified":"2024-02-18T19:32:25+00:00","description":"Revive la estancia de san Josemari\u0301a en Andorra, del 2 al 9 de diciembre de 1937","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/lec-4c.jpg","width":750,"height":564},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/lectures-en-el-paso-de-los-pirineos-4-los-9-dias-de-estancia-en-andorra\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Lectures en el Paso de los Pirineos 4: los 9 di\u0301as de estancia en Andorra"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#website","url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/","name":"Associaci\u00f3 d'amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra","description":"Un cam\u00ed de llibertat a trav\u00e9s dels Pirineus","publisher":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#organization","name":"Associaci\u00f3 d'amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra","url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen-28-4-24-a-las-14.11.jpeg","contentUrl":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen-28-4-24-a-las-14.11.jpeg","width":536,"height":210,"caption":"Associaci\u00f3 d'amics del cam\u00ed de Pallerols de Rialb a Andorra"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/CamidePallerols"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/#\/schema\/person\/763846b5dcd1b2ef9e2b4cc93929e975","name":"hosting144382eu","sameAs":["https:\/\/www.pallerols-andorra.org"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=112726"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112726\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114015,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112726\/revisions\/114015"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=112726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=112726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pallerols-andorra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=112726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}