Associació d'amics del camí de Pallerols de Rialb a Andorra
 
SOBRE EL NÚMERO DE EXPEDICIONARIOS

    Las fuentes documentales que tenemos nos dan unas cifras que no coinciden.

    Antonio Dalmases (1937) dice que antes de llegar a la Espluga de las

    Vaques eran veinte; que al añadirse ellos tres, hacen veintitrés.

    En Fenollet dice que eran veintisiete. Luego dice que en Baridà se les

    añaden dos guías.

Manuel Sainz de los Terreros (1937) afirma que el día 28 llegan a la Ribalera veintitrés personas: Fuimos 23 y Mateo y Pallarés a un barranco al que llegamos a las 6 de la madrugada.

Paco Botella (1975) explica que en la Espluga de las Vaques había, por la tarde, "unos cuarenta y tantos". Pero debemos pensar que no todos huyeron con la expedición hacia Andorra, ya que muchos de ellos estaban escondidos habitualmente allí, entre los cuales, Josep Boix Oste, el hijo de la casa de Juncàs. Indica también que en Cal Roger se incorporaron algunas personas más:

 

Se nos incorporaron nuevos elementos: eran unos chicos fornidos, bien pertrechados, con unas mochilas muy altas, estructuradas con palos, que subían para poder encajar un bulto grande.

 

Juan Jiménez Vargas (1980) dice que, cuando el día 28 llegan a la Ribalera,

 

Allí había más de veinte personas que no habían oído misa ni pisado una iglesia desde julio del año anterior.

 

Según él, en el pueblo de Ares se les unió alguien más:

 

Junto al pueblo de Ares, paramos en un corral, esperando a uno que se unía a la expedición o a alguno de los paqueteros del contrabando.

 

Cerca de la Casa de Baridà ven a unos contrabandistas:

 

Y en esta marcha veíamos con asombro unos cuatro o cinco hombres con unos enormes sacos a las espalda. Eran los clásicos paqueteros.

 

De hecho, no dice que se unieran a ellos, sino que "vieron".

Ya cruzando la frontera andorrana, cerca de la Borda de Lluçà, dice que eren unos treinta:

 

Parecía imposible que treinta hombres en fila pudieran moverse así, pero el silencio era absoluto.

 

En el Diario (1937) se dice que después de Baridà, ya cerca del río Segre (quizás en la Borda del Fuster o bien en la Borda del Riu):

 

En esta casa se nos ha unido mucha gente a la expedición; bastantes, con fardos de contrabando y con armas.

 

Como resumen, podemos decir:

En la Espluga de les Vaques eran unos veintitrés, más el guía de la expedición Josep Cirera. (Así lo dicen Antonio Dalmases, Manuel Sainz de los Terreros y Juan Jiménez Vargas.)

En Ares se les unió quizás uno, o bien algún contrabandista (Juan Jiménez Vargas).

En Baridà quizás unos cuantos contrabandistas más se unieron al grupo (Juan Jiménez Vargas).

Al llegar a la Borda del Fuster, o bien en la Borda del Riu, es posible que se uniera algún otro expedicionario ("mucha gente", dice el Diario del Paso).

Finalmente, según Francisco Botella, en Cal Roger aún hubo alguna otra incorporación. Es muy probable que sean los mismos contrabandistas que cita el Diario, ya que la Borda del Riu y Cal Roger están cerca el uno del otro, y corresponde a la misma jornada del camino.

 

Conclusión:

En mi opinión, en total, deberían llegar a Andorra unos treinta como máximo. Josep Cirera siempre me ha dicho que no deberían ser tantos. Quizá quienes se unieron eran de otros grupos, contrabandistas, etc., que coincidían con ellos en algunos tramos, pero que no formaban parte de la misma expedición de evasión. La expedición propiamente dicha estaría constituida por unas 23 personas, ocho de las cuales eran del grupo de san Josemaría.

 

 

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